La oposición afila sus garras
H. L., El Partido Comunista Griego (KKE), prosoviético, de Harilaos Florakis, y el Partido de la Izquierda helénica (EAR), antiguo partido eurocomunista, de Leónidas Kyrkos, tras una sorda pelea de 20 años, han formado una coalición para ofrecer "una alternativa de izquierda" al Gobierno del PASOK.
La coalición reúne de momento, además de estos dos partidos, a las pequeñas formaciones socialistas y a las personalidades independientes de izquierda que han abandonado el PASOK, como el ex ministro de Defensa Statis Yotas y el ex miinistro de Finanzas Manolis Drettakis.
La coalición se ha dotado de un comité político provisional encargado de coordinar las acciones del "movimiento de las fuerzas de izquierda" y de supervisar la redacción de "un programa común" para "salir de la crisis".
"Bajo la cobertura de una ideología socialista, el Gobierno impone al pueblo griego medidas y métodos idénticos a los de la derecha", han declarado los líderes de la coalición, al tiempo que lanzaban un llamamiento a los "miembros de la corriente renovadora" del interior del PASOK y a "todas las fuerzas de izquierda y de progreso".
Los responsables de la coalición no esconden su deseo de reunir a todos los "decepcionados" del partido en el poder. El primer mitin popular del movimiento tendrá lugar el próximo día 20 en el estadio cubierto de Falere, cerca de El Pireo.
La coalición se ha desmarcado de la política de derechas del conservador Nueva Democracia, segunda formación del país, que cuenta con 111 diputados en el Parlamento griego. En las próximas elecciones la coalición espera llegar en segunda posición, por detrás de Nueva Democracia y por delante del PASOK. Actualmente el KKE tiene 10 escaños, y EAR uno.
Paralelamente a esta búsqueda de "una solución de izquierdas" para salir de la crisis, Florakis y Kyrkos se han aliado con el presidente de Nueva Democracia, Constantin Mitsotakis, y con Costas Stefanopoulos, líder del pequeño partido conservador Diana, salido de una escisión de la Nueva Democracia. Los cuatro políticos exigen la dimisión del Gobierno y la adopción del sistema proporcional simple en una nueva ley electoral.


























































