Problemas para que los radicales se reúnan en Yugoslavia
El político italiano Marco Panella, dirigente del Partido Radical, se encuentra en Belgrado a la espera de la respuesta final del Gobierno yugoslavo sobre la celebración de su primer congreso transnacional, del 4 a 8 de enero de 1989, en Zagreb.En la reunión del consejo federal del partido, celebrada en julio de 1988 en Jerusalén, se decidió que el primer congreso del PR transnacional que se celebra se fuera de Italia sería en Yugoslavia. Se establecieron contactos con los organizadores yugoslavos y se investigaron las cláusulas legales que podían impedir dicha reunión. "No hubo obstáculos legales", afirmó ayer Panella en conferencia de prensa, "y por eso iniciamos los preparativos". Sin embargo, en octubre, el portavoz de relaciones exteriores yugoslavas, Ivo Vajgel, dijo que no se podía celebrar el congreso de un partido extranjero en Zagreb. Reiterando el carácter transnacional del partido, los radicales consiguieron 52 firmas de parlamentarios europeos y enviaron una carta de protesta al presidente del Consejo Ejecutivo Federal, Branko Mikulic.
El 14 de diciembre el Gobierno yugoslavo envió una carta al Parlamento Europeo aduciendo que era legalmente imposible que un partido nacional o transnacional celebrara una reunión política en Yugoslavia. "Aunque no celebremos nuestro congreso en Yugoslavia, queremos que el Gobierno reconozca nuestro carácter internacional. Para nosotros es una cuestión de vida o muerte", declaró Panella.
El líder radical afirma haber escogido Zagreb como sede del primer congreso en el extranjero por ser "un maniático de Yugoslavia desde que era niño", y por llevar años luchando por un mayor acercamiento entre Yugoslavia y la Comunidad. Europea.


























































