Muere el maestro de la tonadilla

Manuel Quiroga compuso más de 4.000 canciones interpretadas por Concha Piquer, Imperio Argentina, Rocío Jurado y Martirio

El maestro Quiroga, sin duda el más inspirado y genial compositor de la tonadilla y de la canción española, falleció el pasado martes, a las cuatro en punto de la tarde. El parte médico especifica que la muerte llegó como consecuencia de un edema pulmonar. En realidad, el maestro Quiroga, que cumpliría 89 años el próximo 30 de enero, se fue apagando poco a poco, sosegadamente. Con Antonio Quintero y Rafael de León como letristas, Quiroga formó parte de una trinidad fundamental en la música popular española de los últimos 50 años.

En pocas ocasiones ocurre que un autor muy prolifico sea además genial. Quiroga fue uno de esos artistas privilegiados. Además de haber puesto música a infinidad de películas, zarzuelas, sainetes y comedias musicales, el maestro Quiroga compuso mas de 4.000 canciones, muchas de las cuales siguen dando la vuelta al mundo.Manuel López Quiroga nació en Sevilla el 30 de enero de 1899. Su padre tenía un taller de grabador, y ése fue el oficio que enseñó a su hijo. Al mismo tiempo que ejercía como organista en la iglesia de los jesuitas de la calle de Jesús del Gran Poder, de Sevilla, Quiroga hizo la carrera de magisterio y realizó estudios de pintura y dibujo en el Museo de Sevilla. Pero lo suyo era la música. En 1929 se traslada a Madrid, ciudad en la que ha permanecido hasta su muerte. Por aquellos años, el ambiente musical en España estaba copado por el cuplé, la zarzuela y las coplas folclóricas regionales. Él intuyó que era posible hacer algo distinto, un tipo de música popular que aunara todas esas facetas. Tras muchas horas de trabajo en su estudio y en los cafés cantantes y cabarés de Madrid, el maestro fue perfilando ese nuevo estilo, la tonadilla, diferenciada de las canciones regionales, del cuplé y de la zarzuela, pero participando de todos ellos.

A pesar de su reconocida genialidad, Quiroga era una persona de extraordinaria humildad y de simpatía desbordante adobada por su gracejo sevillano. Cuando se le preguntaba por la clave de sus muchos éxitos, el maestro los atribuía a sus letristas y a sus intérpretes. "Quintero y León hacían la letra", manifestaba Quiroga en el año 1986, durante una entrevista a este cronista, "y yo, inspirándome en su contenido, componía la música que me parecía más apropiada. Letra y música deben ir hermanadas en una canción; de otra forma, nunca se conseguirá algo coherente y que tenga sentido". Y así se expresaba acerca de los intérpretes: "Cada artista tiene su estilo propio; yo me he limitado a escribir al modo como un sastre confecciona los trajes, a medida, es decir, potenciando los recursos de cada uno de ellos. Creo que ése ha sido el éxito de ellos y el mío".

A su talento musical se deben canciones tan bellas y tan conocidas como Tatuaje. Ojos verdes, Coplas de Luis Candelas, María de la O, No me quieras tanto, Maruja limón, La Zarzamora, Francisco Alegre, Y sin embargo te quiero. La lista es abrumadora y sublime, y no menos abrumador es el número de artistas que han interpretado sus canciones: Raquel Meller, Imperio Argentina, Concha Piquer, Miguel de Molina, Manolo Caracol, Tomás de Antequera, Juanito Valderrama, Lola Flores, Juanita Reina, Marifé de Triana, Gracia Montes, Rocío Jurado, Isabel Pantoja, Martirio, Carlos Cano.

La última aparición pública del maestro Quiroga tuvo lugar en enero de 1986. En aquella ocasión la Sociedad General de Autores y el Ministerio de Cultura organizaron un homenaje nacional al maestro. La Orquesta Nacional de España dio en el Teatro Real un concierto en el que se interpretaron 22 temas de Quiroga con arreglos orquestales y dirección a cargo de 11 músicos tan dispares como Carmelo Bernaola, Fernando García Morcillo, Tomás Marco, Luis Cobos o José Nieto. En aquel concierto estuvo presente doña Concha Piquer, que al terminar el espectáculo se abalanzó al escenario para abrazar al maestro.

De todas sus canciones, él tenía predilección por Ojos verdes -"de ese color son los ojos de la madre de mis hijos", manifestó- y Tatuaje. El maestro Quiroga ha grabado un tatuaje en el alma de España. Por eso España entera viste de duelo. Sus restos mortales serán inhumados hoy, a las nueve de la mañana, en el cementerio de la Almudena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 14 de diciembre de 1988.

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