La conexión argentina de los Onassis

Cristina murió en el mismo lugar donde su padre inició como emigrante su fortuna personal

Cristina Onassis, la multimillonaria griega fallecida a los 37 años en Argentina, murió en el lugar donde su padre inició su fortuna personal, y precisamente en el círculo de amigos que llevan los mismos apellidos de la oligarquía argentina con que Aristóteles Onassis estableció sus primeros contactos financieros. La muerte de Cristina y las circunstancias que la rodearon confirman que en muchas ocasiones la realidad supera la ficción.

Más información

La Prensa argentina afirma que la presencia de Cristina en Buenos Aires Y sus dos viajes en menos de un mes estaban relacionados con su plan de casarse, por quinta vez, con Jorge Tchomelkdjoglou. Este presunto prometido de la Onassis es un empresario textil argentino, de 43 años de origen griego, hermano de Marina de Dodero, compañera de colegio de Cristina y de veraneos en el balneario de Punta del Este.El apellido Dodero está muy vinculado al de Onassis, al de un emigrante griego en el Buenos Aires de los años veinte. Nada menos que 10 veces aparece citado Alberto Dodero en la biografía de Onassis escrita por Peter Evans, titulada Ari. Según el biógrafo, fue Dodero quien le acortó el nombre y dejó Aristóteles en Ari. El mismo Dodero le presentó a Onassis una bailarina rusa, que se quedó con el griego en Buenos Aires en vez de regresar a Moscú.

Según Evans, Dodero era "el menor de los cinco hijos de un inmigrante italiano en Uruguay". Dodero se había mudado de Montevideo a Buenos Aires, y, al final de la I Guerra Mundial, con un crédito de 10 millones de dólares, había adquirido 148 navíos de la Armada norte americana, los había vendido inmediatamente, con un gran beneficio, y comprado un gran porcentaje de las acciones de la próspera compañía naviera Mihanoich.

Fue Dodero quien sirvió de intermediario para un contacto entre Onassis y Eva Perón, líder de los descamisados y principal soporte del peronismo, hasta su muerte por cáncer en 1952. Dodero había apoyado económicarnente al peronismo. Robert Crassweiller, en su libro Perán y los enigmas de la Argentina, escribe que "en 1947 Evita compró Democracia, un periódico de poco prestigio, con el dinero adelantado por Alberto Dodero, un empresario amigo y de gran fortuna, y lo transformó en un órgano peronista".

Relaciones con Evita

Durante el viaje de novios de Onassis con su primera mujer, Tina Livanos, la madre de Cristina, Dodero le presentó en su mansión de Montevideo a Eva Perón. Onassis va no era el pobre emigrante griego que nacía negocios por un lado y trabajaba en la Telefónica por las noches. Trató de convencerle Eva Perón de que invirtiera en una compañía naviera, para unir su capital al de Dodero, pero Onassis no aceptó.

Un año más tarde, en 1947, Dodero organizó otro encuentro más informal entre Onassis y Evita en la Riviera italiana. Onassis contribuyó con 10.000 dólares para la Fundación Eva Perón y Evita le preparó huevos revueltos. Según el multi millonario griego, no estaban. muy buenos y fueron los más caros que comió en toda su vida. Evans insinúa en la bio grafla de Onassis que hubo algo más que huevos revueltos en la cita. "Ari recordaría que ella había exclamado: 'No te gusta perder el tiempo, ¿verdad?". Dodero, después de que los Pe rón nacionalizaron buena parte de sus barcos y propiedades, comentó, según Evans: "¡El presidente Perón me hizo a mí lo que yo arreglé que Onassis hiciera a su mujer!".

Fue en una casa alquilada por Alberto Dodero, hijo del amigo de Onassis, donde ahora murió Cristina. Su amiga Marina Tchomlekdjoglou está casada con Alberto Dodero. Cuando Cristina llegó a Argentina para pasar un fin de semana el pasado 20 de octubre, el motivo de la visita era celebrar los 40 años de su amiga Marina Dodero. Fue en aquel cumpleaños cuando Cristina bailó acarameladamente con Jorge, el hermano de Marina. Este baile y jos posteriores arrurnacos en los jardines de la quinta de Tortuguitas dieron pie a la prensa del corazón argentina para afirmar que estaba en marcha un nuevo romance de Cristina.

El retorno de Cristina a Argentina, el 10 de noviembre, pasó inadvertido a los periódicos. Ahora, después de su muerte, se escribe que "la amistad de 23 años de Cristina y Jorge se había convertido en algo más. Estaban enamorados", escribe la revista Gente, pero, "en la misma casa donde había redescubierto el amor, la encontraron muerta el sábado 19 de noviembre". Culminaba así la tragedia de los Onassis.

Con los antecedentes familiares y por las circunstancias que rodearon su muerte, lajusticia argentina retuvo varios días el cadáver de Cristina. Sus restos sólo pudieron salir de Argentina cuando los jueces se cercioraron de que había quedado suficiente número de vísceras para hacer un examen toxicológico que aclare si había ingerido alguna sustancia que pudo provocar su muerte.

La muerte enmascara todos los defectos. Un peluquero de Tortuguitas, el lugar donde los Dodero habían alquilado la quinta, asegura que estaba delgada y bonita. La autopsia dice que pesaba 76 kilos y medía 1,72. Su obsesión por adelgazar y sus necesidades de combatir el insomnio y otros desajustes le hacía viajar con una auténtica farmacia ambulante.

[Los restos mortales de Cristina Onassis fueron sepultados ayer en la intimidad familiar en la capilla de la Virgencita, de la isla de Skorpios, adquirida por su padre cuando nació Cristiana, informa Efe.]

Más información en las páginas 6 y 7 de El País Domingo

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 26 de noviembre de 1988.

Se adhiere a los criterios de
Lo más visto en...Top 50