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CAMBIOS EN EL ESTE

Budapest anuncia la expulsión de un diplomático rumano

El Gobierno húngaro anunció ayer la expulsión de Pavel Paltona, diplomático rumano acreditado en Hungría, menos de 24 horas después de que Regara a Budapest el agregado comercial húngaro, Karoly Györfy, declarado persona no grata en Rumanía. Se consumó así el primer intercambio de expulsiones de diplomáticos entre miembros del Pacto de Varsovia desde la existencia de la alianza de países socialistas. Se trata de una nueva escalada en el abierto conflicto entre los dos países vecinos y aliados. Sus relaciones se vienen deteriorando desde hace años por el trato rumano a la minoría húngara, y han llegado al borde de la ruptura total de relaciones.Ayer, diplomáticos húngaros lamentaron por primera vez que en algunos países socialistas, como Checoslovaquia, sólo se hiciera pública la versión de los hechos del régimen de Bucarest, que acusaba al diplomático húngaro de "repartir octavillas antirrumanas". El gesto checoslovaco se produce poco después de que el régimen de Alemania Oriental dedicara grandes elogios a Ceaucescu, y parece confirmar lo que desde hace meses se perfila como un eje antirrefomista en el este de Europa, Berlín Este-Praga-Bucarest, frente a las capitales aperturistas, Budapest y Varsovia, cercanas a la política refornústa soviética. El Gobierno húngaro comunicó a la Embajada rumaría que Paltona tiene 72 horas para abandonar el territorio húngaro en represalia por la detención y expulsión de Györfy, que Budapest califica de "premeditada provocación". Según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores húngaro, Andras Gulyas, Hungría tiene interés en mejorar las relaciones con Rumanía, pero no podía dejar sin respuesta el trato recibido por su diplomático.

Ayer, el ministerio húngaro organizó una conferencia de prensa internacional para que Györfy explicara los pormenores del incidente en que. se vio envuelto y que concluyó en su expulsión de Rumanía.

Relato de la detención

Györfy fue detenido por la polícía en una calle de Bucarest cuando, el 14 de noviembre, Hevaba a una mujer de la limpieza, la rumana de origen húngaro Elízabet Bathyanos, a su dornicifio. Acusado primero de robar su coche, después de haber ocultado un grave accidente de tráfico, fue llevado en su automóvil a una cornisaría, detenido e incomunicado durante seis horas y expulsado después por "distribuir propaganda antirrumana". Elizabet Bathyanos desapareció, y su familia no conoce aún su paradero, según manifestó ayer Györfy.El diplomático húngaro está seguro de que "la provocación" de la policía rumana era un intento de intimidat a toda la comunidad húngara en Bucarest. También estableció un vínculo directo entre la fecha del incidente, 14 de noviembre, y las manifestaciones que se celebraron ese día en Budapest y otras ciudades contra Ceaucescu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de noviembre de 1988