El Consejo de Ministros aplaza hasta noviembre la ajudicación del 'contrato del siglo' de Renfe

El Consejo de Ministros, reunido ayer bajo la presidencia de Felipe González, ha solicitado a Renfe que retrase su decisión para adjudicar trenes y locomotoras de alta velocidad, prevista para la misma tarde de ayer, según informó la portavoz del Gobierno, Rosa Conde, tras la reunión del Consejo. Conde señaló que el Gobierno "ha solicitado a Renfe un informe sobre las repercusiones que tendría un cambio en el ancho de vías férreas españolas", sobre el que el Gobierno ha de pronunciarse en los próximos días. La nueva decisión de Renfe se tomará a finales de noviembre, según anunció su presidente, Julián García Valverde.

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La resolución del Gobierno cogió por sorpresa a los responsables de la compañía, notifica dos ayer mismo de la posibilidad de tener que alterar las condiciones técnicas del concurso. La resolución de acometer el estudio sobre el ancho de vías fue apoyada anoche en el Parlamento durante una comparecencia de Julián García Valverde, por diputados del CDS y AP, informa Gustavo Matías.El proceso de selección del material de alta velocidad -una competencia que Renfe ha defendido como responsabilidad propia- se ha visto frenado in extremis por el Gobierno. "Renfe no puede tomar una decisión ahora, toda vez que lo que se plantea es una revisión de las condiciones técnicas de las ofertas recibidas...", señalaron los responsables de la empresa estatal.

'Coup de théâtre'

La adjudicación del más importante contrato de importación de material de alta velocidad convocado nunca por una administración ferroviaria había despertado la expectación internacional, y quedó congelada a última hora como consecuencia de un planteamiento que obliga a revisar pautas de trabajo asumidas hace ya meses por el Ministerio de Transportes dentro del Plan de Transporte Ferroviario (PTF). La agencia France Presse tildaba ayer de coup de théâtre (efecto teatral) la decisión que obliga a los competidores a esperar al menos tres semanas."Algún día había que tomar una decisión en este sentido", argumentó García Valverde a la hora de justificar la coincidencia entre la adjudicación del contrato y el replanteamiento de las condiciones mismas del material a comprar.

Rosa Conde, ministra portavoz del Gobierno, señaló que el Gobierno ha oído, analizado y debatido un informe presentado por el ministro de Transportes sobre las diferentes ofertas para el equipamiento de trenes y locomotoras de alta velocidad y así como su incidencia sobre el PTV en un debate tras el cual optó por pedir al Consejo de Administración de Renfe un informe sobre al repercusión del cambio de ancho de vía". Conde no precisó en principio el impacto de esta decisión del Ejecutivo en los plazos de dotación de material; si bien horas más tarde, también en conferencia de prensa, García Valverde indicó que Renfe esperaba tomar la decisión a finales de noviembre.

Pese a la justificación apuntada por la ministra portavoz, en distintos medios se insinuaba ayer la posibilidad de que el retraso planteado por el Gobierno tuviera como intención última ganar tiempo para cerrar los últimos flecos políticos de la decisión. Estos extremos han sido tajantemente desmentida por García Valverde, quien insistió en el contenido exclusivamente técnico que ha propiciado el retraso de la multimillonaria operación de compra de material.

De acuerdo con el pliego de condiciones realizado en su día por la propia Renfe, el potencial suministrador tenía que entregar la primera locomotora en octubre de 1990 y las restantes -hasta la número 35- en fases sucesivas hasta enero de 1992. A Juicio del presidente de la empresa estatal, el retraso previsto no pone en peligro los plazos de entrega marcados en su día. García Valverde indicó además que una eventual modificación del ancho de vías supondría una aceleración de los plazos de entrega y precisó que una decisión en este sentido representaría un recorte en los precios de las ofertas presentadas al concurso.

Tras la decisión del Gobierno, Renfe tendrá que elaborar un informe técnico sobre el impacto de una eventual adopción del ancho europeo de vías y su coste.

Julián García Valverde ha declinado avanzar una estimación sobre el coste de esta operación, que variaría ostensiblemente dependiendo del período de tiempo en el que se decida la instalación del nuevo trazado.

Una vez tomada la decisión sobre la adopción o no del ancho internacional de vías. Renfe volverá a solicitar las ofertas a los grupos industriales interesados en el suministro, que fundamentalmente habrán de reconsiderar el precio, en principio, a la baja. A partir de entonces, y antes de finales de noviembre, Renfe habrá de analizar de nuevo el contenido de cada una de las opciones y adjudicar el contrato.

Las compañías implicadas en el concurso se han mostrado también sorprendidas extraoficialmente por la novedad planteada por el Gobierno en el último momento. Alsthom, virtual adjudicataria de gran parte del programa, reaccionó ayer con cautela a la decisión del Gobierno español. Un portavoz del grupo declaró que hubieran preferido que la decisión se adoptara ayer, pero señaló que el retraso, "por razones aparentemente técnicas, va en el buen sentido, en el sentido de Europa... ", informa José A. Sorolla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 21 de octubre de 1988.

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