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Enfrentamiento jurídico de tres guardias civiles con los herederos de un empresario

Un contencioso jurídico enfrenta en Almería a tres miembros de la Guardia Civil con los herederos de José Artés de Arcos, empresario del sector del automóvil. La familia de Artés quiere recuperar las tierras vendidas a los tres agentes en 1986 al no haber sido construídas las viviendas para familias de guardias civiles previstas en el contrato.

El coronel de la Guardia Civil Antonio Campos, el comandante Rogelio Martínez Masegosa y el número Rafael Úbeda compraron en 1986 a la citada familia, por casi 60 millones de pesetas, unos terrenos con una superficie de más de 10 hectáreas, situados en el término municipal de Roquetas de Mar. La familia sostiene, según su portavoz, el abogado Darío Fernández, que la intención recogida en el contrato de compraventa de promover una cooperativa de viviendas para guardias civiles no se ha cumplido. Por su parte, el abogado de los guardias civiles, Pedro Montoya, informó que sus clientes actuaron sin ningún fin lucrativo y a título personal. El actual contencioso civil podría desembocar en el campo de lo penal, según Fernández.El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Almería, Andrés Pacheco, falló en el mes de julio pasado en contra de la familia Artés de Arcos y a 17avor de que la escritura pública de venta pasara a manos de los guardias civiles, que habían interpuesto una demanda arte el retraso, por parte de la familia, en la resolución de la escritura.

Ámbito privado

El Gobierno civil de Almería conoce el caso, según admitió su jefe de prensa, quien añadió que los hechos pertenecen "al ámbito de lo privado". El mismo juez Pacheco ha admitido un recurso de apelación que se formalizará ante la Audiencia Territorial de Granada a instancias del abogado de la familia para que se: suspenda el contrato inicial de compraventa. La familia ha devuelto el dinero que recibió de los guardias civiles como señal para iniciar la compra."Creo que se ha querido hacer un negocio inmobiliario con la institución y máxime en un tema de incompatibilidades", ha manifestado el abogado Fernández, célebre por el caso Almería. Fernández ha anunciado que llevará el caso al Tribunal Central Militar ya que el artículo 44 del reglamento para el servicio de la Guardia Civil dice que sus miembros no podrán "comerciar directa ni indirectamente".

Las buenas relaciones existentes hasta ahora entre la familia Artés de Arcos y la Guardia Civil se debían principalmente a las donaciones de varios terrenos que el empresario José Artés hizo al instituto armado antes de su fallecimiento en 1985. La finca de Roquetas de Mar, objeto de la actual polémica, calificada como rústica en el momento de la. venta, fue recalificada como terreno urbanizable en febrero del año pasado por la comisión provincial de urbanismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de octubre de 1988

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