Crisis en la UDP por pactar las pensiones con el Gobierno
La firma del acuerdo sobre pensiones ha sumido en una crisis interna a la Unión Democrática de Pensionistas (UDP), de la que se acaba de separar la Asociación de Pensionistas de la Comunidad de Madrid. Esta asociación, que agrupa a 6.000 socios, no está de acuerdo con el pacto al que llegó el presidente de la UDP, Nicolás Mayo, con el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Manuel Chaves, por el que las pensiones subirán un 5,35% en 1989.Los directivos de la asociación madrileña, acusada de "indeseables infiltrados" por Nicolás Mayo, consideran que la UDP debería mantener contactos con los sindicatos y otras federaciones de pensionistas para aunar criterios, pero su principal crítica se basa en lo "incomprensible" del hecho de que la UDP haya firmado un pacto en el que se admitan unas remuneraciones inferiores a las ofrecidas por la Administración a UGT y CC OO, que planteaban una subida del 5,45%.


























































