Una batalla campal entre azerbayan y armenios se salda con 24 heridos

La resurrección del alzamiento popular armenio en apoyo de la reivindicación de que Nagorno-Karabaj se integre administrativamente en la República Soviética de Armenia ha provocado una nueva respuesta violenta de grupos azerbayanos, que abrieron fuego contra un convoy que llevaba víveres y camas de campaña para los refugiados de esa región autónoma, de mayoría armenia pero dependiente de Azerbaiyán. La agresión degeneró en una batalla campal que se saldó con 24 heridos, según un informe oficial.

Una fuente del Comité Karabaj, que encabeza la rebelión armenia en Eriván, relató a EL PAÍS telefónicamente los hechos y aseguró que tres de los armenios heridos están en estado gravísimo y podrían haber muerto ya. El ataque se produjo, según dicha fuente, cuando los camiones cruzaban la población de Jozhalú, en Nagorno-Karabaj, pero con mayoría azerbaiyana, "donde suelen apedrear los vehículos de armenios, pero esta vez dispararon". Tres personas resultaron heridas, y, a su llegada a Stepanakert -capital de la región-, una gran multitud que participaba en un mitin nacionalista entró en cólera y decidió vengarse.Armados con palos y piedras, los armenios avanzaron contra Jozhalú, pero los residentes azerbaiyanos disponían de armas de fuego. Tras la cruel pelea", 24 personas, tres de ellas azerbaiyanas, fueron hospitalizadas. Los informes de esa refriega movilizaron a la población de Eriván, que llevaba cuatro días de mítines y manifestaciones en solidaridad con Arzaj (nombre armenio de Nagorno-Karabaj).

Resurge la revuelta

El resurgir de la revuelta armenia comenzó hace una semana, cuando Stepanakert inició una huelga general en protesta por la no aplicación del programa socioeconómico decidido por Moscú para aplacar las demandas nacionalistas de reunificación. El jueves y el viernes, más de 100.000 personas participaron, votando puño en alto las propuestas de los oradores, en mítines celebrados en la plaza de la ópera de Eriván, donde por primera vez ondearon las banderas independentistas. La multitud abucheó al jefe del partido comunista en Armenia, Suren Arutinian -el único que pronunció su discurso en ruso en vez de en armenio-, cuando éste hizo mención al "gran pueblo ruso".Las pancartas a favor de la perestroika y los retratos de Gorbachov que presidieron las primeras manifestaciones masivas, de febrero ajulio, habían desaparecido. "Después del 18 de julio" -fecha en que el Soviet Supremo rechazó la petición armenia de reunificación con Nagorno-Karabaj-, "volver a alzar esas pancartas sería una hipocresía", explicó uno de los manifestantes.

El portavoz del Comité Karabaj, Ambartsum Galastián, confirmó por teléfono desde la capital armenia que los informes de los enfrentamientos en Nagorno-Karabaj habían paralizado Eriván, donde no había transportes públicos y se celebraban mítines en varios puntos de la ciudad. Galastián expresó su temor de que Moscú vuelva a enviar el Ejército a Armenia y dijo que en Nagorno-Karabaj están ya desplegados 8.000 soldados y que la situación era crítica porque en las tiendas sólo quedaba "pan y leche". La revuelta estalló de nuevo a los pocos días de que fueran retiradas las tropas que ocuparon Eriván todo el verano y de que se abriera de nuevo el paso de los extranjeros a Armenia, cerrada desde febrero.

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