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Las casas regionales quieren una legislación específica que se adapte a sus objetivos

Las casas y centros regionales españoles de todo el mundo van a pedir a la Administración española que modifique la ley de asociaciones de 1964 y que contemple de forma específica estas entidades que agrupan a emigrantes del mismo lugar de origen que residen en otra comunidad o en el extranjero. Éstas son algunas de las conclusiones aprobadas al finalizar el I Congreso Mundial de Casas Regionales y Centros Españoles, celebrado durante tres días en Salamanca.

Pedir a los Gobiernos autónomos de cada comunidad la creación de una dirección general encargada de relacionarse directamente con los centros regionales y al Gobierno central un organismo similar son otras de las decisiones del Congreso.

En la universidad salmantina se han reunido 2.600 representantes de las casas regionales que funcionan en todo el mundo. Sólo en los 387 centros ubicados en España se relacionan unas 800.000 personas entre socios y familiares. La diversidad de las casas regionales y la diferencia de los problemas que afectan a los emigrantes de una comunidad a otra dentro del territorio español, de los que se encuentran en Europa y de los asentados en América, han dado un marcado carácter polémico a los debates que se han llevado a cabo.

Los representantes de casas regionales acordaron también pedir una representación de emigrantes en el Consejo Económico y Social y otra en el Parlamento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de septiembre de 1988