Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los regates de Soto

Polémica en Vigo por el chalé que construye su alcalde en las orillas de la ría

El alcalde socialista de Vigo (Pontevedra), Manuel Soto Ferreiro, ha conseguido hasta la fecha eludir casi todos los impedimentos legales para construirse un chalé con piscina y cancha de tenis a la orilla del mar de la ría de Vigo, en el municipio de Saians, pese a las quejas de parte del vecindario y las denuncias de algunos concejales de la oposición y de la Prensa.Manuel Soto compró la parcela un mes antes de que se aprobase, en abril de 1988, un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que recalificaba la zona como urbanizable, y además se ha anticipado en 20 días a la promulgación de una nueva ley de Conservación de Costas, que impide totalmente la edificación de su futura residencia.

El alcalde piensa convivir en su futura residencia, actualmente en construcción, con la familia del gerente del centró deportivo municipal, Manuel Fernández Arias, según el alcalde en funciones, Carlos Príncipe, quien explica que ambos son íntimos amigos desde la infancia. El problema es si Soto respetará la licencia de obras concedida para una vivienda unifamiliar o convertirá su chalé en dos casas unidas por una pérgola, tal y como está haciendo, a la vista de las obras en marcha.

Por otra parte, la Comandancia de Marina de Vigo, finalmente, ha concedido licencia a Soto para levantar un muro de contención de siete metros de altura colindante con la zona de 20 metros de protección de costa, tras el informe favorable de la jefatura provincial. El edil vigués, solicitando la autorización el 27 de mayo, ha conseguido anticiparse a la entrada en vigor de la nueva ley de Costas, aprobada el 23 de julio, según la cual sólo será posible edificar 100 metros más allá de la línea que marca la máxima pleamar.

En un principio, la Comandancia tuvo que paralizar la construcción del chalé, pues Manuel Soto había presentado un expediente en el Ayuntamiento en cuyo plano figuraba una piscina que invadía la zona de protección de costa (según la ley antigua) sin que la licencia procedente apareciese por ningún sitio. La pregunta es cómo pudo el expediente atravesar las inspecciones técnicas y haber sido aprobado por la comisión de Gobierno sin la autorización de Marina.

Manuel Alvite Sanmartín, concejal de AP de Vigo en la oposición, ha presentado una denuncia, en nombre propio y en el de un grupo reducido de vecinos, acusando al alcalde Soto de modificar el expediente de construcción presentado en el Ayuntamiento.

Puertas y ventanas

Según se puede apreciar ante las obras del chalé en construcción, Soto se ha saltado a la torera el proyecto presentado ante las instancias municipales y está levantando una vivienda de dos plantas habitables con puertas y ventanas, en lugar del chalé de una planta baja y sótano que le fuera autorizado cuando se le concedió licencia.El primer edil de Vigo se ha justificado alegando que ha abierto puertas y ventanas en el sótano, de momento, para que se cambien los obreros. Sin embargo, el recubrimiento de piedra de la fachada certifica la retirada definitiva de las tierras que hay alrededor de la bodega.

Manuel Alvite también incluye entre las irregularidades citadas el que Soto no haya presentado todavía la escritura de indivisibilidad de la parcela donde levanta su chalé, trámite que debía haber realizado en los tres meses posteriores a la concesión de la licencia, según consta en la normativa vigente.

El alcalde de Vigo no ha encajado muy bien las denuncias vertidas contra su chalé en la Prensa, y así, ha considerado a los periodistas que trataron el tema como "siervos del fascismo puro y duro". En una conferencia de prensa Soto aseguró que todo lo que se había dicho en torno a su futura vivienda eran "puros infundios", y anunció la presentación de querellas contra varios informadores que después no realizó.

En tanto los inspectores municipales se presentan en la finca para certificar si Soto cumple o no cumple con lo previsto en el expediente de obras, el alcalde ya ha puesto a la venta su antigua residencia de Zamáns, valorada en 22 millones de pesetas, aunque sólo ha recibido una oferta firme por 18 millones, según Carlos Príncipe, alcalde en funciones. La nueva casa de Soto, presupuestada en 17 millones de pesetas, superará con toda probabilidad los costes previstos, ya que los materiales utilizados, como la piedra de cantería y las maderas nobles, encarecerán el proyecto. La superficie total construida es de 601 metros cuadrados habitables, una pérgola de 60 metros lineales, una piscina de 55 metros cuadrados y una cancha de tenis de 510.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de agosto de 1988