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CARTAS AL DIRECTOR

Nunca seré bibliotecaria en España

La entrevista con Germaine Greer en EL PAÍS del 31 de julio de 1988 me hizo recordar y meditar.La anécdota que relata a su regreso a la biblioteca de Cambridge: "Hola. me llamo Germaine Greer, soy doctora por Cambridge y me gustaría utilizar la biblioteca. ¿Qué hay que hacer...? El hombre de detrás del mostrador: 'Doctora, esta biblioteca es suya. Pase, por favor...'. Me puse a llorar... Ha sido la cosa más bonita que jamás me han dicho".

Mi anécdota también es entrañable y tiene lugar en un país anglosajón:

Acabo de pasar tres semanas en Irlanda y, siguiendo la ruta de James Joyce, fui a parar a la Biblioteca Nacional de Dublín. Allí, por curiosidad de bibliotecaria, me interesé por el fondo documental y, sobre todo, por el despacho donde Joyce discutía sobre Hamlet. También a mí el hombre del mostrador me invitó a pasar y a hablar con el bibliotecario, éste me tomó datos y me tendió una tarjetita (que yo creí una simple formalidad para la visita).

Posteriormente, cuando leí la tarjeta, me di cuenta que era un carné Je acceso para toda la biblioteca hasta diciembre de 1988. (Ni que decir tiene que la aproveché varias veces y la guardo ahora como documento valioso.)

Hay que tener en cuenta el valor que representa para mí este detalle sin mediar para ello ningún documento, ya que trabajo en Telefónica desde hace 20 años haciendo otras labores que nada tienen que ver con la documentación, que no está permitido hacer prácticas en las bibliotecas de la compañía. Y que si las quiero hacer tengo que doblar jornada y pedirlo como favor especial en una biblioteca universitaria, como es mi caso.

Quiero agradecer públicamente a National Library of Ireland su gentileza, y en especial al director, Mr. Michael Hewson.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de agosto de 1988