Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
TEMPORAL EN EL NORTE

Ocho muertos y siete desaparecidos por las riadas del País Vasco

La tromba de agua sorprendió a la mayoría de sus víctimas en las carreteras. Varios cadáveres de las ocho personas fallecidas fueron encontrados en los coches arrastrados por las riadas, y ese mismo parece haber sido el destino de las siete personas que permanecen desaparecidas. En algunos casos, las víctimas abandonaron sus vehículos, pero fueron igualmente engullidas por los torrentes que invadieron los caminos y carreteras con una masa de agua de hasta dos metros de altura. Los cadáveres rescatados hasta la noche de ayer son: José Eizaguirre y su suegra, Juana Sasieta, de 75 años; Noemí Peñalba, de 8; Ángel López Valero, de 42; Tomás Novoa Tercero, de 42; Angel Novillo, de 58, Agapito Rodríguez Reyes, de 48, y Ana Rosario Orive.

Los dos primeros fueron localizados en Zumárraga, la última en Amurrio, y el resto en Elgóibar. José Eizaguirre fue engullido por las aguas en las proximidades de un caserío de Urretxu y su cuerpo apareció ayer cerca de Azkoitia, a decenas de kilómetros.La niña portuguesa Noemi Peñalba fue arrastrada junto con su madre, Maria Chaves y sus dos hermanas, Beatriz y Rosa María Dacosta cuando trataban de salvarse subidas al techo de la casa en la que vivían. Su padre, al parecer el único superviviente, permaneció hora y media en el agua antes de ser rescatado. El resto de los desaparecidos son: Jesús Rodríguez Reyes, de 42 años, hermano de una de las víctimas, la religiosa María Belén Aguirre Santamaría de 58 años, Garbine Basauri y Bittori Ayusturi.

"Todo ha sido en diez minutos, el tiempo de ver caer la tromba de agua y darnos cuenta de que el agua entraba por la puerta y por las ventanas que dan al río. Hemos tenido el tiempo justo de coger a los chavales y la documentación y salir pitando", señalaba ayer unos de los afectados.

Coches amontonados

El barrio de San Pedro de Elgóibar fue inundado por una ola formada en el choque entre los torrentes de agua que bajaban del monte y la marea ascendente de río Deba que pasa junto a la barriada. Los columpios del pequeño parque infantil instalado en el barrio estaban a mediodía de ayer cubiertos hasta arriba de ramaje arrancado por las aguas. Allí mismo, en el río, los restos de seis coches distintos se encontraban semisumergidos y no se descartaba la posibilidad de que pudiera albergar más cadáveres.

La fuerza de la corriente impedía a las zodiac adentrarse con seguridad en esas aguas encenagosas. En Éibar, cien garages y una treintena de comercios situados en las torres de Urkizu permanecían totalmente inundados por el agua que cubría 5 metros del edificio. Los servicios de asistencia no descartaban la posibilidad de que algunas personas hayan quedado allí atrapadas. Vecinos de esta población afirmaron que la marea que se apoderó de la plaza Unzaga provocó olas de metro y medio de altura. Los desmontes y desprendimientos del terreno han alcanzado a bastantes empresas de la zona poniendo en peligro sus estructuras.

La Diputación de Guipúzcoa calificó ayer como "lluvias torrenciales" la avalancha de agua caída en las comarcas del Alto y Bajo Deba, del Urola y del Goiherri. La calificación tiene su importancia ya que la denominación de "lluvias torrenciales" garantiza mayores indeminizaciones a la empresas que tienen contratadas polizas normales. Este organismo provincial anunció ayer que solicitará al Gobierno Vasco la declaración de zona catastrófica. El propio vicelehendakari del Ejecutivo autonómico, Ramón Jaúregui, instó a la diputacion provincial a solicitar la declaración de zona catastrófica, tras visitar la zona afectada.

Según el informe presentado por la diputación las lluvias torrenciales han causado graves daños en la red viaria y en la agricultura, además de afectar seriamente a la estructura industrial. El diputado general en funciones, José María Lete señaló ayer tarde que los servicios metereológicos no han determiando por el momento si las lluvias torrenciales fueron consencuencia de una " gota fría" o del calentamiento de las capas atmosféricas. Los Reyes mandaron a la diputación guipuzcoana un telegrama en el que muestran su pesar por la tragedia humana y las pérdidas económicas.

La comarca del valle de Ayala y Salvatierra fueron las zonas de Alava más dañadas por las lluvias. Las comunicaciones telefónicas y el suministro eléctrico quedaron normalizados en la tarde de ayer en las zonas afectadas, informa

En Orduña (Vizcaya) 80 niños, de entre 8 y 10 años, que se encontraban en un campamento organizado por la Diputación Foral de Vizcaya fueron evacuados a última hora del martes de las tiendas de campaña que ocupaban y trasladados a un internado cercano. En el mismo cole gio quedaron instalados 50 jóvenes que participaban en un campo de trabajo.

Reunión del Gobierno vasco

Por su parte, el Gobierno vasco solicitará la declaración de zona catastrófica para los municipio afectados por las lluvias torrenciales caídas en la comunidad autónoma durante la noche de pasado martes, informa Pedro Gorospe desde Vitoria. Asimismo el Ejecutivo autónomo, reunido en consejo extraordinario presido por el lehendakari, Jose Antonio Ardanza, para analiza las consecuencias de las inundaciones, decidió pedir con carácter de urgencia al presidente de la comisión europea que se atienda, a través de los fondos estructurales destinados para ello en las instituciones comunitarias tanto a los familiares de las víctimas como a los afectados por lo destrozos causados por el agua.

Según informó el portavoz de Gobierno vasco, Joseba Aguirre el consejo dio luz verde a un decreto que pone en marcha un comisión interdepartamental de evaluación y propuesta. Este decreto facilitará la coordinaciór de todos los departamentos gubernamentales para una evaluación precisa de los daños y proponer, en consecuencia, las medidas para hacer frente a los destrozos.

Finalmente se estudiará la posibilidad de adoptar medidas de tipo económico para combatir el desempleo que podrían genera las inundaciones, agilizando los créditos puente mientras llegan los pagos del consorcio de seguros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de julio de 1988

Más información

  • "Todo ha sido en 10 minutos, el tiempo de ver caer la tromba de agua", declara un vecino de Elgóibar