Una fuga de gasolina y gases de Campsa contamina pozos de agua en Granada

Una fuga de gasolina y gases de una tubería subterránea de la factoría de Campsa en Albolote (Granada) ha originado la contaminación de tres pozos particulares cuya agua era usada para riego. El escape ha sido controlado, aunque continúan las investigaciones. El Gobierno Civil de Granada difundió ayer una nota en la que se asegura que no hay riesgo para la población.

La mayoría de las casas antiguas de la localidad de Albolote poseen pozos particulares -construidos con anterioridad a la instalación de la red de agua- que según el alcalde, Francisco Ocete, sólo ocasionalmente se usan para consumo humano y en- muchos casos para llenar piscinas.El escape fue detectado el pasado viernes por uno de los vecinos afectados, que notó un fuerte olor a gasolina en el patio de su vivienda. El olor se hizo más intenso al levantar la tapadera que cubre el pozo. Las tres viviendas afectadas, que distan unos 400 metros de las instalaciones de Campsa, se alimentan para sus pozos de un único caudal que es el que ha sido afectado por el escape de combustible.

Campsa envió ese mismo día a un equipo de técnicos que extrajeron muestras del agua para analizarla. Ningún otro de los numerosos pozos de Albolote parece haber sido afectado, aunque cautelarmente el Ayuntamiento ha recomendado a la población que no haga uso del agua.

Francisco Ocete calcula que la fuga se debió producir varios días antes de que fuese descubierta, hasta que llegó al caudal y fue absorbida por éste. El alcalde ha remitido una carta al Gobierno Civil en la que solicita que se analicen otros eventuales riesgos a que pudiera estar sometida la población, como explosiones y contaminación de otros acuíferos. También pide que "sé cuestionen los riesgos que la proximidad de Campsa y Butano pueden originar a los núcleos de población existentes en sus alrededores por si fuera aconsejable el desmantelamiento y traslado a lugares alejados de los cascos urbanos".

El alcalde aseguró que el agua de la red potable no ha tenido contacto alguno con la gasolina ya que llega, a través de un canal, desde la localidad de Deifontes, y pasa por una planta depuradora que se analiza con frecuencia.

El gobernador civil de Granada, Pedro Temboury, mantuvo ayer conversaciones con el delegado del Gobierno en Campsa y con responsables provinciales de la compañía. En un comunicado confirmó la fuga y aseguró que la presencia del combustible en los pozos ha disminuido en las últimas horas.

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