'Visita sorpresa' del ministro de Exteriores de Argelia tras el acuerdo de España con Marruecos

El ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Taleb Ibrahimi, inició ayer una visita sorpresa a España, de carácter oficial, pese a la ausencia de su colega, Francisco Fernández Ordóñez, que se encuentra en Extremo Oriente. Ibrabimi, que solicitó a finales de la semana pasada autorización de las autoridades españolas para viajar a Madrid, es portador de un mensaje personal secreto del presidente argelino, Chadli Benyedid, aparentemente relacionado con la situación del Sáhara y la nueva política del Magreb tras el acercamiento diplomático entre Argelia y Marruecos.

A su llegada al aeropuerto de Barajas, Ibrahimi rehusó incluso hablar con los periodistas acerca del mensaje o de cualquier otro aspecto de su visita. El ministro argelino será recibido hoy por el Rey y por Felipe González, quien el pasado lunes, según reveló ayer la agencia France Press, mantuvo una comunicación telefónica con Benyedid. También será recibido esta tarde por el vicepresidente Alfonso Guerra, quien ha viajado en diversas ocasiones oficialmente a Argel, siendo considerado como un simpatizante del régimen argelino.Fuentes gubernamentales españolas sugirieron que la visita de Ibrahimi está relacionada con la que la pasada semana realizó a Madrid el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Abdelatif Filali, quien suscribió un acuerdo con España por el que nuestro país concederá créditos en diversas modalidades a Marruecos por valor de 125.000 millones de pesetas. Argelia, según estas fuentes, trata, mediante la autoinvitación de Ibrahimi, de conocer en versión directa lo tratado por sus nuevos aliados marroquíes en la capital española. Fílali también fue recibido por el Rey, por Felipe González y por Alfonso Guerra, y mantuvo dos sesiones de trabajo con Fernández Ordóñez.

Acercamiento

Los medios gubernamentales consultados por este periódico no quisieron extenderse acerca del papel que en estas visitas -ayer llegó también a Madrid una misión militar tunecinase concede a España en relación con la nueva política de acercamiento entre los países norafricanos.La próxima renegociación del contrato del gas argelino, antaño fuente de problemas entre España y Argelia, no parece ya constituir un contencioso entre los dos países. Ambos gobiernos, que han intercambiado numerosas visitas oficiales en los últimos tiempos, han reafirmado su "voluntad política" de acercamiento.

Fuentes argelinas en España destacaron que el mensaje que trae Ibrahimi "no tiene ninguna relación" con la presencia de militantes de ETA en Argelia, aunque la parte española no descarta que el tema pueda ser abordado durante la estancia del ministro argelino en Madrid.

Ibrahimi fue recibido en el aeropuerto de Barajas por el secretario de Estado de Cooperación Internacional, Luis Yáñez, quien realiza las funciones de ministro de Asuntos Exteriores durante la ausencia de Fernández Ordóñez. Fuentes diplomáticas señalaron que "existe la posibilidad" de que el presidente del Gobierno viaje a Argel el año próximo, en fecha aún no determinada.

Ibrahimi se entrevistó recientemente en París con el presidente François Mitterrand para informarle del proceso de acercamiento argelino-marroquí y de las consecuencias para el problema del Sáhara, el mismo objetivo de su visita a España y de su posterior viaje a Roma, a donde partirá mañana jueves desde Madrid.

125.000 millones

La ayuda económica concedida por España fue recibida con satisfacción unánime en Marruecos. Gracias al acuerdo firmado el pasado miércoles día 29 y durante los próximos cinco años, el sector público y las empresas privadas marroquíes que quieran comprar material español tienen a su disposición créditos baratos y a largo plazo por un montante total de 125.000 millones de pesetas.Una excepción importante a estas facilidades son las armas y municiones, que no pueden ser adquiridas con cargo a los créditos del protocolo financiero firmado por los ministros de Asuntos Exteriores español y marroquí, Fernández Ordóñez y Filali.

De los 125.000 millones de pesetas previstos, 45.000 millones serán concedidos por el Gobierno español con cargo al Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) y el resto consistirá en créditos comerciales. 50.000 millones de pesetas estarán destinados a financiar la compra de bienes y servicios españoles y 75.000 millones de pesetas a la realización de proyectos de interés común de los dos países. Se trata de una estrategia dirigida a potenciar los sectores industriales españoles que no están aún bien implantados en Marruecos.

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