EL CONFLICTO DE LA ENSEÑANZA

Maravall reconoce que no puede estar políticamente "inmaculado" después de cinco años de mandato

El ministro de Educación, José María Maravall, calificó ayer de "obvias," las declaraciones realizadas horas antes por el presidente del Gobierno, en las que Felipe González dijo que el ministro "ha sufrido un desgaste importante". "No voy a estar inmaculado después de cinco años en el ministerio" añadió Maravall a preguntas de los periodistas. El ministro reiteró en el Congreso la disposición de su departamento a negociar con los sindicatos de la enseñanza pública fórmulas que pongan fin al conflicto de este sector, sobre la base de los 35.000 millones de pesetas que se han barajado en los dos meses de negociaciones fallidas.

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El titular de Educación pasó revista al conflicto en casi cuatro horas que duró su comparecencia ante la Comisión de Educación del Congreso, a la que acudió a petición de Izquierda Unida. Su intervención fue ligeramente alterada por la presencia en el exterior del Congreso de cerca de un millar de profesores que pedían a gritos su dimisión. La policía obligó a un grupo que se había aproximado mucho al edificio a que se retirara hacia la plaza de Neptuno.El portavoz de Izquierda Unida -que primero pidió a Maravall que dimita, aunque después dio marcha atrás-, como los de AP, CDS y la Democracia Cristiaria, basó sus críticas al titular de Educación en la interpretación del no rotundo de los profésores en el referéndum del día 16, como un rechazo a la política educativa del Gobierno.

Maravall negó esa interpretación y reiteró que se trata de una huelga económica "pura y dura", y "no lo digo yo, sino los sindicatos", puntualizó. El ministro dejó bien claro que no va a dimitir: "Estaríamos listos en este país situarnos que dimitir cada vez uvi que no es posible satisfacer las demandas de un colectivo". Respecto al "desgaste" que le atribuye el presidente, consideró que se trata de algo "obvio, que no vale la pena. matizar", y añadió: "Llevo muchos años trabajando en la reforma educativa, y me encuentro con tantas o más ganas que al principio para llevar esa reforma hasta el final".

Felipe González atribuyó el desgaste de Maravall precisamente a que está en el cargo desde 1982. En la misma situación se encuentran, además del propio presidente, el vicepresidente Alfonso Guerra y los ministros de Defensa, Narcís Serra; del Interior, José Barrionuevo; Cultura, Javier Solana; Justicia, Fernando Ledesma, y Agricultura, Carlos Romero.

La única novedad de la exposición del ministro residió en el anuncio de que será la Mesa Nacional de la Función Pública, constituida recientemente, la que estudiará las cantidades que pueden corresponderles a los docentes como complementos específicos y otros, punto que hasta ahora ha sido el principal escollo de las negociaciones.

Maravall mostró un talante más dialogante que en anteriores intervenciones en el Parlamento, y reiteró el deseo de su departamento de reiniciar las conversaciones con los representantes de los profesores cuanto antes. En el orden de prioridades del ministerio está, según explicó, la necesidad de finalizar el curso escolar con normalidad, que se realicen las evaluaciones de alumnos -y para ello apeló también a la responsabilidad de los docentes- y que se restablezca el diálogo para lograr un acuerdo .económicamente posible y socialmente justo".El ministro de Educación señaló que es necesario "desacralizar la palabra homologación", que ha sido el lema reivindicativo de los profesores en estos dos meses largos, y volvió a repetir que las 35.000 pesetas de aumento mensual para cada docente, en las que los sindicatos habían cifrado esa homologación con el resto de los funcionarios de su nivel, "es desorbitada", y no está justificada en absoluto.Para Maravall, el término homologación encierra el fin de una "discriminación", pero ello, dijo, "puede llevar a. una espiral sin fin". El ministro insistió en este punto en que en la Administración pública no se puede hablar de homologación de un cuerpo, sino de homologación de un puesto de trabajo con otro. En cualquier caso, este debate pasará a la Mesa Nacional de la Función Pública.Cuando el portavoz de IU, Manuel García Fonseca, pidió al ministro que, aprovechando su presencia en el Parlamento, pidiera la aprobación de créditos extraordinarios para atender las demandas de los profesores, Maravall le reprochó con dureza que tuviera una actitud tan ligera .con el dinero de todos los españoles, que usted. no está obligado a administrar".

El télex

García Fonseca criticó duramente al ministerio por su actitud en el conflicto, y como más adelante harían los portavoces de otros grupos, acusó al titular de Educación de haber contribuido al no del referéndum de la enseñanza con sus declaraciones y, en general, con la política de "desunir" alos sindicatos a lo largo de la primera fase negociadora. Esta acusación permitió al ministro hacer algunos comentarios sobre la .estrategia" de CC 00, e incluso leer un télex interno de este sindicato, cursado el 29 de abril y ya di.fundido por la Prensa, en el que se menciona la necesidad "de quemar la oferta del ministerio" en las asambleas. La alusión al télex provocó las iras de García Fonseca, que, entre otras cosas, encontró deplorable "la mención en esos términos a un sindicato que no puede defenderse aquí".

Maravall aprovechó también su intervención para criticar a los cuatro sindicatos que firmaron el preacuerdo (ANPE, CSIF, UCSTE y FETE-UGT), al señalar que el ministerio "tiene que reflexionar sobre el resultado del referéndurn", pero es "un tema sindibal", porque "el ministerio hizo lo que tenía que hacer al firmar un preacuerdo con los sindicatos más representativos de la enseñan a". Los sindicatos han valorado recientemente el resultado del referéndum como "un voto de castigo al ministerio".

Redondo

[Nicolás Redondo, secretario general de la UGT, dijo ayer en Valencia que CC OO "ha sido más capaz de detectar el estado de ánimo de los profesores", aunque manifestó que CC OO "no ha ganado" el referéndum sobre el preacuerdo alcanzado por algunos sindicatos y el Gobierno. Redondo aseguró que no es oportuno solicitar la dimisión del ministro Maravall. "Mi sindicato no la pedirá-, afirmó].

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