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Ataque frontal de las Brigadas Rojas al proyecto de reforma institucional italiano

El documento de las nuevas Brigadas Rojas (BR) dejado el jueves en el lavabo de un bar de Roma, con la reivindicación del asesinato del senador Roberto Ruffilli, es un ataque frontal al proyecto de Ciriaco De Mita de una reforma institucional. Está escrito en un lenguaje más moderno que el usado por las viejas Brigadas Rojas y supone un conocimiento profundo del debate político en curso en este país.

Las Brigadas Rojas aceptan que el proceso revolucionario ha fracasado y afirman que lo importante y urgente es crear el Partido Comunista Combatiente, para frenar el proyecto de De Mita de abrir una nueva fase constituyente que daría paso a gobiernos fuertes y estables. Las BR se atribuyeron asimismo, mediante una llanmada al diario Il Messaggero, el asesinato de dos carabineros la noche del pasado miércoles, en Castermaggiore.

Desmentida de Craxi

Al mismo tiempo, el secretario general socialista, Bettino Craxi, ha desmentido sus afirmaciones sobre la existencia del gran viejo, que sería el cerebro del terrorismo, publicadas por las agencias de Prensa el pasado miércoles, achacándolas a "fantasías periodísticas". Antes, el secretario republicano, Giorgio La Malfa, había recordado a Craxi que, si sabía algo sobre el terrorismo, tenía la obligación de revelarlo.Por otra parte, Lício Gelli, desde su nueva libertad, ha concedido su primera entrevista a La Repubblica. Afirma que su proyecto era crear las condiciones para una nueva República presidencialista, e ironiza con los políticos que hoy afirman que no le conocían. Por ejemplo, Flaminio Piccoli, presidente de los democristianos, que siempre ha dicho que nunca se había encontrado con Gelli: "¿Y las veces que, en su casa, su esposa nos preparaba un adorable café?". ¿Y Andreotti? "¡Ah!, ¿no me conocía? ¿Y cuando me presentó a un cardenal diciéndome: 'Su eminencia tiene las llaves de Europa'?".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de abril de 1988