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Decae el interés por el sexo entre los hombres italianos

Un sondeo, realizado entre 55.000 hombres por la universidad de Roma y el Consejo Nacional de Investigación Científica, ha puesto de manifiesto que el hombre italiano "ya no es un cazador" y que, sobre todo los adultos, "cada vez se encuentran menos motivados para hacer el amor".Los datos muestran que los hombres italianos "tienen menos ganas de ejercer la sexualidad", y ello, al parecer, está motivado " por el exceso de estímulos visuales", que ha llevado a los jóvenes a ver el sexo "como permitido y obligatorio al mismo tiempo". De ahí el que hoy los jóvenes italianos se sienten menos "machos y conquistadores", más dispuestos -al revés- "a ser cazados", revelan mayor fidelidad y empiezan las experiencias sexuales a edad más avanzada. La mayoría ha respondido que su primera experiencia sexual "de penetración" ha sido entre los 17 y los 18 años.

Primera vez

Para la mayor parte, la primera vez tuvo lugar en casa, y para un 18%, en coche. El 40% de los italianos declara sufrir eyaculación precoz; otro 40% tiene problemas de erección e inhibición de la excitación y el deseo, sobre todo a partir de los 40 años de edad.Para el 48% de los hombres es indiferente el tipo de mujer con la que hace el amor; el 37%, sobre todo de los adultos, la prefiere "con poca experiencia", y sólo el 6% la desea "con mucha experiencia".

Los jóvenes experimentan el máximo placer en la "penetración" (37,1%); el 25,2%, en el momento del orgasmo personal, y sólo el 18% en el momento del orgasmo femenino.

La mayoría (62%) prefiere la mujer "activa"; el 41,1%, las de su edad, y el 34% -un dato que ha parecido muy significativo- prefieren una mujer "de más edad". Sólo el 12,8% de los hombres italianos prefiere hacer el amor con una mujer "más joven" que ellos.

El 49% de los hombres italianos practica la masturbación, mientras que el 61% admite que se masturba "alguna vez". Y una novedad de los jóvenes es que en materia de sexo están preocupados, más que de demostrar su potencia, de "gozar con la mujer y de ser felices". Es como si se estuviesen acercando, dicen los especialistas, los dos sexos, con un porcentaje grande de temor por parte del hombre de "no estar a la altura" de lo que pueda pedirle la mujer. De ahí la tendencia a dejar la iniciativa a la mujer y de preferirla activa.

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