Vampiros
El cambio de residencia de una familia acostumbra a ser el punto de partida argumental para muchos productos cinematográficos salidos de Hollywood. En Jóvenes ocultos, una madre divorciada -que fue hippy en su juventud se traslada con sus dos hijos a un pequeño pueblo de la costa californiana. La diferenciación estará en el presente título en que el hijo menor cambiará los comics de Batman por los de vampiros, el mayor se enfrentará y relacionará con una banda de motoristas vampiros, la madre no estará alejada del peligro y los efectos especiales estarán envueltos en una banda sonora que permite escuchar las canciones de algunos grupos de rock. Como todo ecléctico, el director Joel Schumacher es irrespetuoso con los mitos, y así se muestra presentando a los hijos de la noche como pandilleros motorizados que utilizan como guarida una cueva de piratas.Schumacher realiza un planteamiento prometedor que no acaba de cuajar, pero que posee algunas aportaciones originales. La presencia de Dianne Wiest es siempre un aliciente, como también sustenta el interés la utilización de la cámara aérea, la notable fotografía de Michael Chapman y una perfecta elección de actores.
Jóvenes ocultos
Director: Joel Schumacher. Guión: Janice Fischer & Jarnes Jeremias y Jeffrey Boam. Fotografía: Michael Chapman. Música: Thomas Newman. Productor: Richard Donner. EE UU, 1987. Intérpretes: Jason Patric, Corey Haim, Dianne Higues, Ed Herrmann, Kiefer Sutherland, Jami Gerta, Corey Feldman, Jamison Newlander, Brooke McCarter. Salas de estreno en Madrid: Azul, Narváez, Roxy B, La Vaguada 2.
Amparado en Richard Donner -aquí productor ejecutivo- y buscando el espectáculo y la sorpresa, Joel Schumacher merece nuestra atención, aunque por el momento tampoco consigue aquí un producto redondo, pero aporta modos e ideas, lo cual, a pesar de sus limitaciones, es meritorio y destacable.


























































