La República Federal de Alemania propone que la 'cumbre' de los 'doce' estudie la creación del banco central europeo
I. C., La República Federal de Alemania, el país que preside actualmente la Comunidad Europea (CE), dio ayer un primer paso para la creación de un banco central europeo, que considera indispensable para la puesta en pie del gran mercado interior en 1992, según se supo ayer en la capital belga de fuentes diplomáticas.
El jefe de la diplomacia alemana occidental, Hans-Dietrich Genscher, ha remitido una carta a sus homólogos comunitarios en la que invita a los jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Europea a discutir en su próxima cumbre, prevista en Hannover a finales de junio, la creación del banco y a nombrar un comité de media docena de expertos encargado de prepararlo.
El proyecto de lanzamiento del banco central comunitario fue propuesto por el ministro francés de Economía y Hacienda, Edouard Balladur, y contó rápidamente con él respaldo de su homólogo italiano, G. Amato; pero el canciller alemán occidental, Helmut Kohl, se mostró inicialmente reticente hasta que en enero pasado Genscher pronunció ante el Parlamento Europeo un discurso en el que parecía indicar un cambio de posición, confirmado ahora.
La misiva del titular alemán occidental de Asuntos Exteriores precisa que el mencionado comité debería disponer de un año para sentar los principios que rijan el espacio monetario europeo unificado y el futuro estatuto del banco central, que, en su opinión, debería estar en parte inspirado del alemán occidental Bundesbank, que goza de una amplia autonomía financiera y cuyo principal objetivo es la estabilidad monetaria, y no la financiación de déficit presupuestarios.
Tras recalcar que sólo deberán participar por el momento en el banco aquellos países de la CE integrados en el Sistema Monetario Europeo (SME), del que se han autoexcluido temporalmente España, Reino Unido, Grecia y Portugal, Genscher concluye abogando también por la utilización de una moneda común: la unidad de cuenta europea (ECU). Esta divisa sería empleada, en una primera etapa, como moneda paralela antes de convertirse en una moneda común.


























































