Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL 12º CONGRESO DEL P. C. E.

Julio Anguita asume el liderazgo del PCE con garantías de que podrá formar una nueva dirección

El presidente de Izquierda Unída-Convocatoria por Andalucía, Julio Anguita, se comprometió ayer a hacerse cargo de la secretaría general del PCE, sobre la base de una nueva mayoría en el partido y la aceptación de sus condiciones, entre ellas libertad para nombrar a la comisión política, que ahora gobernará el partido. Anguita aceptó ante la delegación andaluza, después de que la gran mayoría de la misma votara a su favor durante la tercera jornada del 12º congreso comunista, en una reunión de intenso dramatismo.

Tras tomar la decisión de plantear su candidatura, Anguita se entrevistó sucesivamente con el secretario general saliente, Gerardo Iglesias -con quien ya se había reunido horas antes-; el secretario general del PSUC, Rafael Ribó; el presidente de CC OO, Marcelino Camacho, y otros dirigentes. Todos estos encuentros estaban orientados a precisar los apoyos con que cuenta para constituir el nuevo equipo de dirección.La más importante de las condiciones impuestas por Anguita se refiere a su modelo de Izquierda Unida, que consiste en integrar en un movimiento político a los diferentes sectores sociales y culturales a la izquierda del PSOE. La segunda condición consiste en desdramatizar el problema de la unidad comunista: la integración de Santiago Carrillo y de su grupo no es posible mientras éste mantenga reticencias hacia el proyecto de IU, pero ello no debe impedir que, por la base, se recomponga una unidad casi imposible por las cúpulas.

La tercera condición se refiere a la actitud del PCE -y en definitiva, de Izquierda Unida- respecto al PSOE. El dirigente andaluz pretende convencer a los suyos de que este proyecto tiene una dinámica propia, y carece de sentido limitar la actuación política de los comunistas a una mera oposición del PSOE. Todas estas condiciones son aceptadas, en general, por una gran mayoría de los delegados al congreso comunista, a juzgar por las informaciones facilitadas por los portavoces de las principales organizaciones y por los debates de algunas tesis políticas. Debates que, en plenario, han ocupado escasos minutos de las tres jornadas del congreso, que en su inmensa mayoría no ha hecho otra cosa que preocuparse por el problema de la dirección.

A pesar de su importancia, estas condiciones permanecían esta madrugada en segundo plano, porque el problema capital se centraba en el grado de libertad que Anguita va a tener en la nueva dirección del Partido Comunista. La jornada había comenzado con la negativa del dirigente andaluz a aceptar la propuesta de nombres para el comité central emanada de la comisión de candidaturas, en la que quedaban fuera personas de su máxima confianza en la organización andaluza, como Herminío Trigo, Horacio Lara y Antonio Cerrato, así como algunos madrileños Dartidarios del dirigente andaluz.

Vuelco

Anoche no pudo precisarse la participación de los principales dirigentes en la configuración inicial de un comité central en el que los sectores que apoyan a Anguita habían obtenido escasa representación. Gerardo Iglesias, secretario general saliente, negó la participación del "aparato central, como tal" en lo sucedido. El secretario de organización, Francisco Palero, uno de los tres muñidores de la primera candidatura, dio a entender que "le había confundido" la actitud de Felipe Alcaraz, el dirigente andaluz, al que suponía de acuerdo con Anguita.

El congreso dio un vuelco a la situación planteada por la comisión de candidaturas cuando la mayoría de los delegados rechazó la lista elaborada por la comisión, utilizando para ello procedimientos reglamentistas. Uno de los argumentos utilizado para echar abajo la lista fue la escasa presencia de mujeres en ella. La comisión rectificó parcialmente su primera candidatura, al incluir los nombres de cinco mujeres, y se añadió además una lista anexa de nombres de personas que no figuraban en la candidatura oficial.

Aparentemente, el líder comunista andaluz ha recibido garantías de que tendrá manos libres para su labor, aunque la virulencia de los navajazos registrados durante la madrugada y la mañana de ayer impedían anoche tener una seguridad absoluta sobre ¡as intenciones reales de cada sector. No obstante, parece que Anguita puede disponer de más de la mitad del nuevo comité central, así como libertad de iniciativa para nombrar a la comisión política, el órgano que, a partir de este 12º Congreso, sustituirá al anterior comité ejecutívo.

Varios dirigentes dieron ínstrucciones a sus partidarios de tachar a los candidatos defendidos por los grupos adversarios La operación mejor perfilada afectaba a cuatro personas propuestas por Felipe Alcaraz, el secretario general de los comunis tas andaluces, a quienes la mayo ría de los delegados de su región pensaban sustituir por cuatro personas de confianza de Anguita. Entre los delegados de Ma drid y de Cataluña se apuntaba idéntica operación.

Nicolás Sartorius dijo que "la solución que ha salido es la razonable, después de que a mi se me hubiera pedido que optara a ese puesto y yo declinara el ofrecimiento". Rafael Ribó, por su parte, aseguró que "con la elección de Anguita se abre una nueva etapa, que cierra el período de enfrentamientos fraticidas iniciado en 1981 ". Enrique Curiel también se mostraba satisfecho por lo suce dido, y esperaba que el Partido Comunista de España inicie una etapa de recuperación, desde de la crisis.

El plenario del Congreso, esta madrugada, mostraba el ambiente de tranquilidad y alegría que ha invadido al PCE tras el final feliz de su Congreso. Mientras aguardaban el recuento de votos del Comité Central, los delegados andaluces decícaban a Julio Anguita las sevillanas Cuando un amigo se va, al ritmo de palmas. Fueron pronto sustituidos por un grupo de Comisiones Obreras de la Administración Pública, autotitulado "Equipo Médico Habitual", que pusieron al público en pie con sus canciones jocosas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de febrero de 1988

Más información

  • El líder andaluz consigue que los comunistas acepten su modelo para el desarrollo de Izquierda Unida