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Alfonsín concluye su viaje oficial a Italiacon una visita al Papa

La visita de Estado de Raúl Alfonsín a Italia finalizó ayer tras una entrevista oficial con el papa Juan Pablo II, que ya había recibido al presidente argentino en 1983. Si con el Pontífice Alfonsín habló de la paz y la reconciliación, con los miembros del Gobierno italiano, las tres jornadas que permaneció en Roma han estado cuajadas de proyectos muy concretos de cooperación. Italia invertirá 5.000 millones de dólares en Argentina durante los próximos cinco años.

El primer ministro italiano, Giovanni Goria -que el próximo miércoles se entrevistará con el presidente norteamericano, Ronald Reagan, en Washington-, presentará a la Administración de Estados Unidos el acuerdo firmado el jueves con Alfonsín como modelo de lo que podría ser una colaboración eficaz con los países de América Latina para abordar, de forma inmediata, el problema de la deuda externa y la consolidación de las democracias en esas naciones. Italia y Argentina acordaron, en ese tratado, crear "una asociación particular".En una conferencia de prensa celebrada ayer en Roma, Alfonsín evitó responder a la pregunta de la corresponsal de Radio Nacional, que le planteó la cuestión de eventuales acuerdos con España tras los firmados en Italia. El presidente argentino se limitó a decir que Felipe González sería siempre "el mejor abogado de la causa de los países de Latinoamérica".

El papa Juan Pablo II, por su parte, prometió a Alfonsín el apoyo de la Iglesia para la consolidación de la democracia en Argentina, "que está", dijo, "en la fase de su pleno restablecimiento". Juan Pablo II y Alfonsín se regalaron mutuamente un crucifijo, de oro el del Papa, de plata y coral el del presidente argentino.

La conversación, a puerta cerrada, entre el Papa y Alfonsin duró 35 minutos, y se desarrolló sin intérprete. Más tarde, el presidente argentino sostuvo una entrevista, también privada, con el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Agostino Casaroli.

Con Maradona

Juan Pablo II, en, su discurso afirmó que alguno de los problemas que aquejan hoy a la sociedad argentina, en el campo social y político, tienen sus raíces en el campo moral y que, por tanto, el papel de la Iglesia puede ser de primordial importancia. Antes de dejar Roma para visitar ya de forma privada, Venecia, Florencia y Milán, Alfonsín quiso encontrarse en la capital italiana con Diego Armando Maradona. El legendario futbolista debía venir tan emocionado hacia Roma que su Mercedes acabó chocando con varios coches, a la salida de Nápoles.Por suerte, ni él, ni ninguno de los demás automovilistas sufrieron herida alguna. Todo fue sólo un buen susto, por el temor de Dieguito de llegar tarde a la cita con el presidente. En la ciudad de Nápoles dicen que el jugador fue protegido por san Genaro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1987

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