Garaikoetxea afirma que no está dispuesto a "dar portazo" al pacto de paz en Euskadi

El presidente de Eusko Alkartasuna, Carlos Garaikoetxea, adelantó ayer en Ajuria Enea, tras una entrevista de dos horas y media con el lehendakari, José Antonio Ardanza, que sus propuestas al borrador para la normalización democrática y pacificación de Euskadi no son un texto alternativo, sino una serie de modificaciones. "Cuatro o cinco", sobre la definición del concepto de desarrollo pleno del estatuto, "nuevas vías para el desarrollo del autogobierno, que pasan por la dotación al Parlamento de capacidad para dar cauce a esta reivindicación legítima", y la inclusión de aspectos que tiendan a solucionar "problemas tan graves como el paro y la situación económica del País Vasco".Garaikoetxea, que calificó de "razonables" estas propuestas y aseguró que su grupo "no va a dar portazo" a las negociaciones hasta haber oído a todos los grupos políticos, comentó que espera que el lehendakari los incluya en el texto definitivo, "aunque en este momento no tengo datos para asegurar que va a ser así".

Las modificaciones que el presidente de EA planteó ayer a Ardanza inciden en la creación de una comisión formada por representantes de los partidos vascos, cuyo objetivo sea definir en qué consiste el pleno desarrollo del estatuto. En este sentido, Garaikoetxea mostró su extrañeza de que los partidos que ahora están en desacuerdo con que el texto para la pacificación de Euskadi incluya aspectos relacionados con su desarrollo, firmarán el pacto de Madrid el pasado día 10 de noviembre, "cuando en ese documento se habla del desarrollo del estatuto".

Por otra parte, el presidente de EA propuso a Ardanza que el Parlamento pueda dar cauce a cualquier reivindicación legitima del autogobierno, incluidos conceptos como el de la autodeterminación".

Según el político nacionalista, un texto que quiera abordar en serio la normalización de Euskadi tampoco debiera dejar de lado soluciones a problemas tan importantes como la economía vasca y el paro, "los cuales necesitan prioridad absoluta en recursos y desvelos con el fin de solucionarlos".

El abierto distanciamiento entre Garaikoetxea y Ardanza ha producido un nuevo motivo de reflexión entre los restantes partidos. Tanto el PNV como el Partido Socialista de Euskadi (PSEPSOE) y Euskadiko Ezkerra mantienen dudas sobre la eficacia del acuerdo si Eusko Alkartasuna no lo rubrica, informa Victorino Ruiz de Azúa.

El pacto frente a ETA tendría, si Eusko Alkartasuna le niega su apoyo, un consenso menor que el obtenido por el pronunciamiento de marzo de 1985 y podría ser interpretado como un claro retroceso en vez de constituir un avance. El acuerdo de 1985 fue aprobado en el Parlamento vasco por unanimidad, con la sola ausencia de los parlamentarios de Herri Batasuna.

Pese a las críticas cruzadas desde puntos de vista opuestos por Eusko Alkartasuna y el Partido Socialista de Euskadie a la propuesta del lehendakari, tanto en la presidencia del Gobierno autónomo como en el Partido Nacionalista Vasco, al que pertenece José Antonio Ardanza, se mantiene la esperanza de conseguir finalmente un acuerdo.

Desde la presidencia se insiste, no obstante, en la necesidad de que los interlocutores cedan en sus posiciones iniciales y se subraya el carácter intermedio del borrador dado a conocer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de diciembre de 1987.

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