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Querella por la muerte de una niña en Pamplona tras operarla de amígdalas

Los padres de la niña de cinco años Izaskun Ojer Jiménez, fallecida el pasado 27 de noviembre en la clínica San Juan de Dios, de Pamplona, a consecuencia de un paro cardiaco producido siete horas después de haber sido intervenida quirúrgicamente para extirparle las amígdalas, han presentado una querella ante la Audiencia de Pamplona contra el personal directivo, sanitario y auxiliar de este centro sanitario.

La familia de la pequeña quiere que se esclarezcan los hechos y establecer las posibles responsabilidades por desatención médica o imprudencia temeraria en que pudieran haber incurrido.Jesús Ojer y María Aránzazu Jiménez, vecinos de la localidad navarra de Tafalla, relatan que el día 26 de noviembre acudieron a la clínica San Juan de Dios con su hija Izaskun para someterla a una operación de amígdalas, que se realizó a las 16.45 y duró aproximadamente unos seis u ocho minutos. La niña fue conducida posteriormente a una habitación, y durante las siguientes seis horas padeció fuertes vómitos de sangre con cuágulos, que obligaron a los familiares y personal sanitario a cambiarle toallas y pijama en varias ocasiones. En este espacio de tiempo, y pese a los requerimientos familiares, a la niña tan sólo se le tomó la temperatura, según manifiestan sus padres en la querella, "sin que se le realizase ninguna exploración ni prueba clínica más". Ante el agravamiento de su situación, el médico del Insalud que la había intervenido acudió a la habitación hacia las diez de la noche y comprobó que Izaskun tenía un vaso roto. Ordenó su ingreso en el quirófano para coserlo, y comenzó la intervención.

Según relato de la madre, hacia la media noche le pidieron que entrara en el quirófano, y en ese momento "tres médicos o personal sanitario le manifestaron que la niña había fallecido, que la habían entubado, que tenía una anemia y que le habían hecho transfusión de sangre del grupo universal que la niña no admitió". En el parte médico oficial de defunción se apuntó una parada cardiaca como motivo de su muerte.

Los abogados de la familia han solicitado la exhumación del cadáver de la niña para practicar una autopsia "y conocer la causa real de la muerte" y han pedido la identificación completa del personal médico, sanitario y auxiliar que la atendió desde el momento de su ingreso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de diciembre de 1987

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