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Falsificar será más caro

El nuevo DNI también podrá ser trucado, aunque las reproducciones costarán 500.000 pesetas

Interior asegura que el nuevo documento nacional de identidad es infalsificable. Los falsificadores, en cambio, opinan que, simplemente, será más cara la operación. El Gobierno ha destinado a este carné reformado -en el que se eliminarán los datos sobre estado civil, profesión y grupo sanguíneo, y que entrará en vigor el próximo año- 1.800 millones de pesetas. Un nuevo ordenador, situado en el mismo lugar que Berta, que: almacena los datos policiales, absorberá los datos de 32 millones de españoles que en la actualidad están en las fichas escritas a mano.

En los ambientes de la delincuencia se estudia ya la renovación de sus equipos de falsificación. Un experto falsificador -que nunca ha sido declarado culpable- señala que un DNI fraudulento -que en la actualidad cuesta desde 30.000 a 100.000 pesetas- llegará a alcanzar el medio millón cuando entre en vigor la nueva modalidad de carné."Todo lo que tiene principio es susceptible de falsificación", declara este profesional en un restaurante del centro de Madrid. "Sólo hay que dar la. vuelta al proceso y volver al origen" señala uno de los maestros del gremio, con las manos manchadas de tinta.

En la actualidad se considera que existen 300.000 personalidades fraudulentas por manipulación o error de transcripción del documento en vigor.

En España existen unas 15 personas que trabajan en la falsificación, aunque expertos de verdad capaces de conseguir réplicas de este último documento solo hay 4 o 5, señala ufano este creador de nuevas personalidades mientras bebe un whisky en un conocido drugstore madrileño decorado en plásticos color naranja.

La elaboración de una documento falso tiene un proceso aproximado de tres días, el mismo tiempo que utiliza la policía, y estos profesionales pueden conceder cualquier nombre que pida el cliente. Sin embargo la experiencia demuestra que no hay nada mejor que la discreción de un "nombre vulgar", y nada más seguro que adoptar la personalidad de un muerto.

La noticia de la renovación ha provocado una gran curiosidad en los ambientes de delincuencia, "pasó lo mismo cuando sacaron los billetes de 10.000, todo el mundo hacía sus pedidos de billetes falsos especificando que fueran de los morados".

Una semana antes de que el proyecto del nuevo documento nacional de identidad fuera presentado a la prensa uno de los maestros en este arte de la réplica ya había tenido acceso a la nueva cédula de identificación.

Un numero hasta la muerte

El nuevo proyecto del Gobierno prevee dotar a cada ciudadano con un número que le identificará para todos los trámites con la Administración hasta su muerte. El número de identificación fiscal será igual, más un dígito y así figurará en la línea superior a la que ocupa la bandera española. Los documentos de este plan de renovación, inspirado en el sistema y la tecnología alemanas de la empresa Siemens, comenzaran a entregarse a finales del año próximo. Tendrá 10 años de validez.El ordenador central, con una capacidad de memoria suficiente como para almacenar 50 millones de fichas, estará situado en el mismo edificio de El Escorial (Madrid) que Berta, computadora que almacena los datos policiales y penales de los españoles, aunque, según aseguraron los responsables policiales del proyecto, no tendrán ninguna relación entre sus sistemas.

El documento que se entregara no será en ningún caso el original, que quedará almacenado en las dependencias policiales de El Escorial; así, el ejemplar que tenga el usuario será una copia exacta del original, elaborada a partir de la ampliación de un microfilm que, al no llevar la fotografía superpuesta será más difícil de manipular. El documento constará de cuatro capas con tratamiento especial para, conseguir un bloque compacto imposible de separar sin dañar irreversiblemente el documento. El ritmo de renovación de los nuevos DNI se realizará a razón de 5 millones y medio de personas al año y comportará un coste anual adicional de 850 millones de pesetas.

En contra de los temores expresados por el gremio de fotógrafos, la Administración continuará exigiendo que el ciudadano aporte la foto de carné. Sin embargo, si se eliminara el contrato entre el Estado y las empresas plastificadoras del documento, siendo la Administración la única manipuladora de la nueva cédula.

Historia de una identidad

A mediados del siglo XIX se crea una cédula personal para acreditar las gestiones entre el funcionario y la Administración y como forma para recoger tributos.Existían varios tipos de este documento, dependiendo del nivel económico de la persona que los utilizaba. A partir de 1873, los ciudadanos mayores de 18 años tenían que proveerse de una cédula de empadronamiento cada vez que se ausentaban de su casa.

Tres años después empiezan a expedirse cédulas de identificación personal. Estas cédulas se eliminan a mediados del siglo actual, en 1943, y hasta marzo de 1944 no se crea el documento nacional de identidad que ahora va a ser actualizado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de diciembre de 1987