Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Condenados a cadena perpetua los dos mercenarios de los GAL juzgados por el tribunal de Pau

La Audiencia de Pau (Francia) condenó ayer a cadena perpetua a Lucien Mattei y a Pierre Frugoli, los dos mercenarios de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) acusados del asesinato de cuatro exiliados vascos en el hotel Mombar, de Bayona, el 25 de septiembre de 1985. Según la sentencia, Mattei no podrá cumplir una pena menor de 18 años. El fiscal Lorans hizo profesión de fe en la voluntad y la capacidad de la justicia española para perseguir y castigar a los responsables de la organización terrorista, y citó como sospechoso al subcomisario José Amedo.

Antes, la abogada de la acusación particular Christianne Fando había mostrado su escepticismo sobre la actitud de las autoridades de Madrid ante este problema.El fiscal justificó su petición de cadena perpetua en las características profesionales del atentado del hotel Mombar, y recordó que se trata "del más sangriento y espectacular acto terrorista en el palmarés de los GAL". Según Lorans, corresponde a la justicia española perseguir y juzgar a quienes organizaron y dirigieron la matanza desde el país vecino, "corno ha hecho ya con los asesinos de Robert Caplanne".

Los autores del atentado contra este ciudadano francés, muerto por error en Biarritz, han sido condenados por la Audiencia Nacional, a excepción de Ismael Miquel, presunto jefe del comando. Miquel cumple cadena perpetua en Tailandia por tráfico de drogas. Según consta en el sumario, pudo huir de Barcelona gracias a que conocía con detalle las investigaciones policiales referentes a su grupo.

El fiscal contestó luego a la sospecha expresada por la acusación particular sobre la impunidad de los verdaderos responsables de los GAL en España. "Yo no estoy seguro", dijo, "de que los responsables últimos estén a cubierto en el país vecino". Argumentó que el asesino de Caplanne ha sido condenado en Madrid a 34 años, una pena más larga que la cadena perpetua francesa, cuyo cumplimiento máximo es de 18 años, y citó las investigaciones que realiza sobre el subcomisario Amedo el juez Carlos Bueren.

La acusación particular, representada por Fando y la letrada parisiense Mireille Glayman, acusó al Gobierno español de la paternidad y la dirección de los GAL. Los cuatro exiliados vascos del hotel Mombar "fueron abatidos por mercenarios pagados por el Estado español", aseguró Glayman, y Fando citó al ministro francés del Interior, Charles Pasqua, para sostener que los GAL son un instrumento de terrorismo de Estado cuyas responsabilidades "empiezan y acaban en España".

Parecido físico

La abogada vasco francesa espera, según manifestó, que la declaración de Frugoli sobre el gran parecido físico entre Amedo y una de las personas que le encargaron en España el atenUdo permita iniciar un proceso judicial, aunque no se hace "ninguna ilusión". También "el comisario Ballesteros fue identificado Y llamado a declarar por la muerte de tres personas en el bar Hendayais, y nunca se presentó. Hoy es asesor del Ministerio del Interior español", dijo.Pese a las amenazas y presiones contra el testigo principal, que hubo de acudir ante el tribunal con protección, las pruebas contra Mattei y Frugoli han resultado definitivas. Los cuatro abogados defensores optaron por solicitar clemencia para sus clientes y pedir que se estimaran, en contra del criterio del fiscal, algunas circunstancias atenuantes.

Al igual que los procesos anteriores, el de Mattei y Frugoli ha puesto de relieve, stegún coincidieron en destacar ayer abogados de la acusación y de la defensa, los límites con que tropieza la justicia francesa para investigar los GAL más allá de los simples ejecutores a sueldo.

Tras la condena de los dos pistoleros marselleses, queda sin aclarar la personalidad de Francis, el hombre que les contrató en la ciudad mediterránea y más tarde (en Bayona) les facilitó las armas y designó las víctimas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de diciembre de 1987

Más información

  • Polémica sobre la actitud de la justicia española con el grupo terrorista