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La devaluación del peso mexicano en un 55% traerá grandes dificultades económicas para la población

Las autoridades mexicanas decretaron ayer la devaluación de su moneda en un 55%, lo que supone un 170% en lo que va de año. " La medida, tomada al día siguiente de anunciar un ahorro de 1.000 millones de dólares de su presupuesto inicial de endeudamiento externo previsto, supone un duro golpe para la población, a la que esperan graves dificultades económicas. La devaluación ha afectado únicamente al mercado libre, mientras que el tipo controlado, para las transacciones oficiales con el exterior, matuvo su nivel con una minidevaluación de unos dos pesos, para situarse en 1.087 por dólar.

A la hora de la apertura, los básicos y cajas de ahorro mexicanos iniciaron ayer la jornada con normalidad, realizando las operaciones de cambio con una paridad de 1.700 pesos por dólar, pero a las once, hora local, se suspendían las operaciones, disiparándose a continuación la moneda estadounidense hasta alcanzar un valor de 2.700 pesos.El banco central mexicano dejó de surtir dólares y permitió que la ley de la oferta y la demanda fijara el tipo de cambio. En ocho horas la cotización del dólar había crecido en 1.000 pesos. Una fuente del ministerio de Hacienda de aquel país comentó a la agencia Efe que Ias reservas de algunos bancos se agotaron", por lo que se suspendieron las negociaciones, sigiendo a continuación la devaluación en un 55%. Por otro lado, la gran especulación provocada por la caída de la bolsa mexicana de valores, que en octubre pasado perdió más de un 70% del valor de sus acciones, aceleró la compra de dólares en el inercado libre.

Uno de los principales argumentos expuestos para justificar esta medida, es el de la fuga de divisas, que según el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México, Fidel Vázquez, alcanzó un nivel cercano a los 200 millones de dólares diarios, tras una importante aceleración registrada a partir del pasado 19 de octubre.

La decisión del Banco de México pretende por tanto anular la especulación y fijar un tipo de cambio adecuado a las circunstancias.

El efecto inmediato de la devaluación es, según fuentes extraoficiales, una carga a los índices de inflación de al menos un 10%, por el que el fenómeno acumulará a finales de año un 150%.

De momento reina el caos en el mercado cambiario mexicano y en ninguna parte se atreven a predecir cuál será la evolución de las cotizaciones del dólar en los próximos días, pues mientras que en términos generales en la Ciudad de México se compraba la moneda estadounidense entre 2.200 y 2.500 pesos, su venta fluctuaba de 2.500 a 2.700 pesos.

En la zona fronteriza con Estados Unidos, donde el dólar es casi moneda de uso común, las casas de cambio compraban dólares a 1.890 pesos, pero no vendían, mientras que en el otro lado, en el Paso (Texas), cada dólar costaba 3.000 pesos.

Vísperas presupuestarias

Mientras tanto, algo más al norte, en la capital de los Estados Unidos, el Congreso y la Casa Blanca intentaban llegar a un acuerdo para la reducción concertada del déficit presupuestario norteamericano para 1988, justo en la víspera de que finalice el plazo previsto.Este déficit se ha convertido en uno de los factores que más han contribuido a intensificar la incertidumbre en la Bolsa de Nueva York. El Congreso propuso la reducción en 3 1.000 millones de dólares del déficit que en 1987 ha llegado a los 148.000 millones, después de un año récord en 1986 con 221.000 millones.

De no haber llegado a un acuerdo entre ambos poderes, hoy viernes, en cumplimiento de la ley Gramm-Rudman, el Gobierno se verá obligado a rebajar el desequilibrio en 23.000 millones de dólares con la disminución de los gastos federales. El presidente Reagan ha caracterizado su mandato durante estos siete años por su negativa al aumento de los impuestos.

La conclusión del plazo coincide con el primer mes del denominado martes negro, cuando el índice Dow Jones se derrumbó ' en la peor caída de su historia, en 508 puntos. La falta de acuerdo entre el Congreso y el Gobierno generó una cadena de críticas entre sus aliados económicos europeos y Japón, que insisten en que Washington debe poner en orden la casa antes de presionar a que lo hagan otros.

Martín Fitzwater, portavoz de la Casa Blanca, insiste que los negociadores, catorce legisladores y tres importantes funcionarios del Gobierno, están próximos al acuerdo y que el presidente Reagan había hecho concesiones importantes, sin embargo, los representantes del Congreso reiteran que Reagan no flexibiliza su posición.

Para el ex-director de la Oficina del Presupuesto, David Stockman, el problema actual es que la única solución seria, pasa por la exigencia de sacrificios importantes a los grandes segmentos de la población norteamericana, algo que ni los republicanos ni los demócratas están dispuestos a poner en práctica.

Por su parte el senador demócrata, Bennet Johnson, ha afirmado rotundamente que "ninguna proposición de reducción del déficit, podrá ser adoptada uniformemente".

En la medida en que Estados Unidos mantiene una situación presupuestaria con números rojos, su desequlibrio debe ser cubierto con la venta de bonos y otros valores federales que presionan sobre las tasas de interés internas e internacionales, mientras que la moneda norteamericana se debilita con fuerte impacto para el comercio mundial.

La crisis en la bolsa de valores encendió la hoguera de críticas a Reagan y su Administración, acusando al presidente, entre otras cosas de falta de liderazgo, cuando faltan menos de 15 meses para la conclusión de su segundo mandato y se enfrenta a la peor crisis, tanto política como económica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de noviembre de 1987

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