Ejemplo de biblioteca
Como comparación con el funcionamiento de las bibliotecas en España, deseo referirle mi experiencia este pasado verano en Alemania Occidental.Estuve viviendo tres semanas en la ciudad de Gütersloh, en Westfalia. Allí tuve la oportunidad de visitar (y gozar) la biblioteca municipal.
La entrada es completamente libre, sólo se necesita una tarjeta para sacar libros a la calle. En un ambiente de total sosiego, puede uno recorrer a su gusto todas las secciones y coger el libro que le venga en gana y sentarse a leer en cualquiera de los cómodos asientos que hay al lado de las estanterías. Hay secciones de libros extranjeros, entre ellos de España.
Se puede también escuchar discos y casetes, así como ver vídeos, para lo cual hay que solicitarlo a unos jóvenes empleados muy amables y eficientes.
En el mismo edificio hay un salón de exposiciones, y también una sección de cuadros pictóricos originales, los cuales pueden llevarse a casa por un cierto período de tiempo, con el fin de acostumbrarse a tener en el hogar una obra de arte original.
A la entrada hay una reproducción en castellano antiguo y en alemán de la famosa excomunión del papa Gregorio XIII de 1572, dedicada a toda aquella persona que robase un libro de la biblioteca del monasterio de El Escorial... ¡Todo un detalle de buen humor y de cariño por los libros!-


























































