El Estado impedirá la entrega directa de niños en adopción

Los organismos del Estado, de las comunidades autónomas y los órganos locales, como entidades públicas, serán a partir de ahora las instituciones en exclusiva que intervendrán en la adopción o acogimiento de niños, según aprobó ayer el Senado ante la modificación de algunos artículos del Código Civil y de la ley de Enjuiciamiento Civil en materia de adopción. El Grupo Popular se quedó solo en la defensa de su enmienda de veto para que la ley fuera devuelta al Gobierno.
Hasta ahora había sido habitual que los futuros padres se pusieran en contacto con la madre biológica que pensaba entregar a su hijo para que pasara a éstos inmediatamente después del parto. Según los conservadores, el proceso, al excluirse la participación privada, queda en manos de funcionarios, sin que los padres que dan al hijo en adopción puedan entregarlo directamente a un candidato.Las novedades de la ley, para cuya aprobación definitiva sólo resta una votación en el Congreso, se basan en el establecimiento de la adopción, el acogimiento familiar, la tutela automática y la guarda de los menores desamparados. Los socialistas accedieron a última hora a permitir que mayores de edad puedan ser también adoptados.
Entre los inconvenientes que la oposición observa en la ley está el hecho de que el niño no pueda entrar en contacto con la nueva madre inmediatamente después dé su nacimiento, dado que primero tendrá que pasar a una institución pública que comenzará los trámites necesarios y elegirá a los padres que considere idóneos.
Además de estas modificaciones en la adopción, se establece la tutela automática por parte de las instituciones públicas para los niños abandonados y el acogimiento familiar, por el cual los padres que no pueden atender a los hijos los entregan a otra familia pero sin perder el vínculo, todo ello tutelado por la Administración.
El ministro de Justicia intervino en el debate para ensalzar la bondad de que fueran órganos del Estado, autonómicos o locales los que se hicieran cargo de esta materia, dado que la experiencia demuestra que "la miseria y el ánimo de lucro de algunos progenitores hace que entreguen a sus hijos en adopción no siempre a las personas adecuadas". La ley permite la adopción al hombre y a la mujer "integrantes de una pareja unida de forma permanente por relación de afectividad análoga a la conyugal".


























































