En memoria de Joaquín Tena

Adiós a un amigo leal

Hace poco más de un mes que falta de entre nosotros Joaquín Tena. Una enfermedad fulminante acabó en muy corto tiempo con la existencia de este hombre valeroso y bueno, con el que tuve el privilegio de trabajar durante sus últimos años. Ya se sabe que en España reina una incómoda tradición consistente en llenar de elogios la memoria de aquellos difuntos a quienes en vida se les escatimó el aplauso por su esfuerzo y dedicación al servicio de la comunidad. Feamente no es éste el caso de Joaquín. Su bonhomía, su capacidad de comunicación con los demás, superaban con creces -pese a ser ésta mucha- su inteligencia. Nunca le faltaron por eso amigos, entre los que he tenido la satisfacción y el honor de contarme.Joaquín Tena fue un hombre polifacético. Se ocupó por igual de cuestiones relacionadas con la política, la comunicación, la cultura, el deporte y las leyes. Su sólida formación jurídica sirvió para potenciar sus condiciones de humanista, entre las que brillaba su pasión por la libertad y la entereza y rectitud de sus ambiciones profesionales. En la última etapa de su carrera, y ya como secretario del grupo de empresas Timón, prestó mucho de su tiempo, de su creatividad y de su agudeza al fenómeno radiofónico y a la expansión de las empresas de radio. Presidente del comité de libertad de expresión de la Asociación Internacional de Radio, que él mismo contribuyó a impulsar y definir, su defensa apasionada de aquélla le llevó a un protagonismo mucho más eficaz que espectacular en la protesta por las persecuciones y censuras de los Gobiernos dictatoriales contra las radios libres. Era por lo demás un hombre de una entereza humana y de una capacidad de trabajo inmensas.

Hoy hemos de reunirnos muchos en tomo a los allegados de Joaquín para conmemorar su presencia y rendir tributo a su persona. Por eso me parecía necesario hacer aquí expresión concreta del agradecimiento que le debo, de la gratitud que le guardamos en esta casa y del orgullo que sentimos cuantos fuimos distinguidos por su amistad y cuantos tuvimos en él un colaborador eficaz, un apoyo leal y la comprensión y aliento que emanaban de su bondad. Descanse en paz Joaquín Tena Arregui.

Jesús de Polanco es presidente del grupo de empresas Timón y de PRISA, sociedad editora de EL PAÍS.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 17 de septiembre de 1987.

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