La cuestión vasca
Que nadie se llame a engaño. La viabilidad de una negociación con ETA es más el reflejo de un deseo que la constancia de una realidad. Plantear Navarra como moneda de cambio es alejarla aún más de Euskal Herria. Además, sería absurdo pedir la celebración de un referéndum de integración que se iba a perder.En cuanto al derecho de autodeterminación, otra de las claves de la alternativa KAS, las fuerzas políticas vascas no van a consentir que ETA suplante la voluntad de la mayoría de los vascos ni, por supuesto, que ETA capitalice los logros. Sería tanto como legitimar la violencia. En la amnistía de sus presos y el retorno de los exiliados es donde parecen existir menores problemas. En todo, caso, la probada capacidad de realizar propaganda triunfalista del Movimiento Vasco de Liberación Nacional (MVLN) convertirá cualquier victoria pírrica en una gran victoria. Será la guinda final de una historia irracional y esperpéntica que haría reír si no fuera porque está teñida de sangre. Resultará que los milis serán héroes :mientras que los polimilis eran traidores. Porque es bien sabido que en el País Vasco todo lo que se halle extramuros del radicalismo abertzale es. sospechoso y, por tanto, susceptible de ser anatemizado con el calificativo de traidor.
Dicen que la política es el arte de lo posible, pero en Euskadi hace tiempo que no se hace política. Y si no, que le pregunten a Goñi Tirapu o a algún dirigente de HB.-


























































