Economía e Industria descartan una subida inminente de los precios de las gasolinas y otros derivados

Los precios interiores de las gasolinas y otros derivados del petróleo no experimentarán ninguna subida inminente, a pesar de la reciente tendencia alcista (ayer, más de un dólar) del crudo en los mercados internacionales, según afirmaron portavoces autorizados de los ministerios de Economía y Hacienda e Industria y Energía. La subida del brent británico y del west texas intermediate en Londres y Nueva York responden al temor del mercado a que se produzca una situación de enfrentamiento bélico total en el golfo Pérsico tras la amenaza iraní de "vengar" la matanza de la Meca.

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En Nueva York, el west texas intermediate abrió a 21,35-21,40 dólares por barril para las entregas del mes de septiembre, algo por encima del cambio del pasado viernes. En Londres, el brent del mar del Norte experimentó una subida de casi un dólar sobre el cierre del viernes, al cambiarse una entrega de crudo para el mes de agosto a 21 dólares. Los traders aseguraron que la subida respondía al temor creciente de que la situación en el golfo Pérsico culmine en un enfrentamiento total a raíz de las amenazas iraníes de tomar represalias por la matanza de La Meca, que concluyó con un saldo de 402 muertos, entre ellos 275 peregrinos iraníes.La escasa diferencia entre las cotizaciones del brent y el texas (normalmente suele existir un dólar) se debió a la confirmación de que el primer petrolero kuwaití que navegaba bajo bandera norteamericana, Gas Prince, cruzó sin ningún incidente el estrecho de Ormuz. La noticia, conocida escasos minutos antes de abrirse el mercado neoyorquino, tranquilizó a los traders, que no se dejaron impresionar por los temores de sus colegas europeos y japoneses. En Tokio, la subida del crudo fue también de cerca un dólar.

Mientras Egipto, un productor no englobado en el consorcio OPEP, procedía a subir unilateralmente el precio de su crudo, también se producía ayer un alza de más de 10 dólares en el mercado del oro como resultado de la tensión en el golfo Pérsico. Los movimientos especulativos en este mercado respondían también a la anunciada huelga de los mineros negros en Suráfrica el próximo domingo, si bien este mercado experimentaba al cierre un ligero retroceso en algunos mercados. En Londres, la onza abrió a 473,25 dólares, 10,75 dólares por encima del cambio del viernes.

Tranquilidad oficial

Pese a la tendencia alcista del mercado mundial del crudo, fuentes oficiales españolas se mostraron totalmente confiadas en que la situación sea meramente coyuntural. Fuentes del Ministerio de Industria y Energía aseguraron que no está previsto proceder a ninguna modificación inmediata de los precios de los derivados del petróleo. Estas fuentes basaron su pronóstico en el habitual decalaje que existe entre el precio en el mercado mundial y la factura que realmente se paga, en las liquidaciones trimestrales, por el petróleo importado, así como el efecto retrasado que ésta tiene en los productos derivados que llegan al consumidor.Según estas fuentes, el coste medio del crudo importado todavía permanecía por debajo de los 18 dólares (concretamente, 17,7 dólares) el pasado mes de mayo, lo que, junto a la depreciación del dólar, hacía que los ingresos fiscales derivados de los productos petrolíferos en el área del monopolio superasen, en ese momento, los registrados en el mismo período del pasado año en torno al 10%. Para las mismas fuentes, la modificación de los precios de los derivados dependen, además, de otras variables, como son el dólar y la política macroeconómica del Gobierno.

Guillermo de la Dehesa, secretario de Estado de Economía, fue incluso más tajante en unas declaraciones al enviado especial de EL PAIS al curso Política macroeconómica: el estado de la cuestión, que ayer se abrió en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de Santander, bajo el patrocinio de la Fundación Pedro Barrié de la Maza. El funcionario afirmó que "tal como están las cosas en el mercado internacional, no creo necesario que haya que recurrir a una modificación de los precios de los productos petrolíferos".

Según De la Dehesa, "todos los expertos que se han consultado en la última semana estiman que el precio del crudo acabará el año por debajo de 18 dólares por barril". Según el secretario de Economía, esta predicción se basa en la creencia de que las tensiones políticas terminarán por producir un aumento en las producciones de crudo a medida que suban los precios, lo que provocará de nuevo una reacción a la baja en los mercados.

Por otro lado, Guillermo de la Dehesa defendió el mantenimiento de unos precios bajos de la energía a fin de mantener la competitivad de la economía española y, fundamentalmente, del sector exterior.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 03 de agosto de 1987.

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