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PRUEBA DE FUERZA EN ORMUZ

Irán inicia hoy maniobras navales en el Golfo

Los pasdaran (guardianes revolucionarios islámicos) efectuarán a partir de hoy maniobras navales en la zona del golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el mar de Omán, en la que se encuentra concentrada una flota norteamericana de 15 buques de guerra y más de 50 aviones de combate. La disminución de esa presencia estadounidense y el cese de la venta de armas francesas a Irak son dos de las exigencias iraníes para aceptar el llamamiento al alto el fuego efectuado el pasado lunes por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

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[Fuerzas navales iraníes interceptaron ayer ocho cargueros en el estrecho de Ormuz y dejaron continuar su ruta a siete de ellos. El octavo fue escoltado a un puerto del sur de Irán, ante la sospecha de que transportaba bienes para Irak, según la agencia Irna, informa Reuter.]Antes de emprender viaje a Bonn, donde ayer comenzó una serie de entrevistas con su homólogo alemán occidental, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Ali Akbar Velayati, envió una carta al secretario general de las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuéllar, en la que le reiteró que las condiciones del alto el fuego solicitado por el Consejo de Seguridad el pasado lunes son "inaceptables" para la República Islámica.

Velayati aceptó, no obstante, el papel de mediador entre Teherán y Bagdad de Javier Pérez de Cuéllar, que en fechas próximas debe viajar a ambas capitales. La guerra irano-iraquí dura ya siete años, y en las últimas semanas ha registrado un nuevo giro con la creciente presencia de unidades navales de las superpotencias en aguas del golfo Pérsico. Un portavoz iraní señaló ayer en la ONU que el mensaje de Velayati no era la respuesta "formal" de Irán.

Estados Unidos debe suspender su creciente presencia militar en la región; Francia, la venta de armas a Irak, y Kuwait, su apoyo a Bagdad, para que Irán esté dispuesto a hablar de cese de las hostilidades, según la carta enviada por Velayati al secretario general de las Naciones Unidas, cuyo contenido fue difundido por la agencia Irna. Para Velayati no cabe la menor duda de que los petroleros kuwaitíes que Estados Unidos ha comenzado a adoptar y proteger servirán para transportar los crudos del ,,régimen agresor iraquí".

Los dos primeros buques del emirato con bandera y escolta norteamericana, el Bridgeton y el Gas Prince, surcaban ayer a buena velocidad el golfo Pérsico, en dirección a Kuwait, donde deben llegar esta tarde. Ambos buques navegan en formación con tres navíos estadounidenses de escolta. En ningún momento han sido hostigados por misiles o embarcaciones iraníes.

Con la llegada, hoy, de esta flotilla a aguas kuwaitíes, la Administración de Reagan habrá superado una importante prueba de fuerza, cuyo objetivo es tanto exhibir su determinación ante la revolución islámica de Jomeini como contrarrestar la creciente presencia soviética en el área.

El diario moscovita Pravda, en un artículo de su corresponsal en Beirut, calificó ayer de .provocación" la actual iniciativa norteamericana en el Golfo, y señaló que "puede plantear dificultades adicionales para el intento de aplicar la decisión del alto el fuego del Consejo de Seguridad".

Irán, que por obvias razones de inferioridad no ha querido aceptar el desafío norteamericano de esta semana, reafirmará a partir de hoy su presencia en las aguas por las que circula una sexta parte del petróleo consumido en el mundo occidental. Radio Teherán citó ayer a un portavoz de los pasdaran, que informó del comienzo, hoy, de maniobras navales en la zona del Golfo, el estrecho de Ormuz y el mar de Omán por parte de los revolucionarios islámicos.

La pelota está en cierto modo en el campo iraquí. Teherán ha repetido en los últimos días que no atacará a los petroleros kuwaitíes mientras sus rivales no realicen alguna acción ofensiva contra sus objetivos civiles o económicos, y Velayati reiteró esa posición ayer en Bonn. En medios diplomáticos y militares en Kuwait existe el temor de que Bagdad sienta la tentación de provocar a los iraníes para que éstos se enzarcen en un abierto conflicto con EE UU.

Irak, por su parte, ha informado que ha suspendido temporalmente todos sus ataques a la navegación en el Golfo "para dar una oportunidad a la resolución del alto el fuego de la ONU", según fuentes occidentales en Bagdad.

Observadores políticos han interpretado la actitud de ambos contendientes como una tregua de facto. No obstante, los iraquíes han señalado que dan un plazo prudencial" a Javier Pérez de Cuéllar y a las superpotencias "para que convenzan a Irán de la necesidad de aceptar la resolución del Consejo de Seguridad". Dado que es difícil que la República islámica dé su brazo a torcer, los iraquíes reemprenderán sus acciones contra petroleros y refinerías iraníes "más pronto o más tarde". El Golfo será entonces un explosivo listo para reventar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de julio de 1987

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