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LA CONSTITUCIÓN DE LOS AYUNTAMIENTOS

Barranco renueva su mandato, en minoría, con fuertes críticas de los tres grupos de la oposición

Juan Barranco gobernará en minoría los próximos cuatro años tras la constitución ayer de la nueva corporación del Ayuntamiento de Madrid. Excepto los tres concejales de Izquierda Unida, que se abstuvieron, cada grupo votó a su candidato. Barranco consiguió 24 concejales; José María Álvarez del Manzano, 20, y Agustín Rodríguez Sahagún, 8. No hubo fuga de votos. Los tres grupos de la oposición lanzaron fuertes críticas contra el PSOE, que no fueron contestadas por su nuevo portavoz, Luis Larroque.

"Prepotencia, arrogancia, nepotismo, desconocimiento de la ley, postergación de la función pública, falta de información, falta de transparencia y politización de la acción municipal". Todo esto dijo José María Álvarez del Manzano (AP) de la pasada gestión de Barranco.Tamames (Izquierda Unida) acusó a Barranco de impedir la participación popular y de doblegarse a la Administración central. Resumió el gobierno de Barranco como "tecnocrático, burocrático y opaco".

"Hay que cambiar los modos de gobernar del PSOE; que sea más participativo, más plural, más sensible, que la norma de conducta sea la transparencia, que la eficacia se mida por las realizaciones y no por las inauguraciones", exigió Agustín Rodríguez Sahagún (CDS).

Los portavoces de la oposición aprovecharon la primera oportunidad para felicitar breve mente al alcalde electo y criticar le extensamente por lo pasado.

Barranco, con un discurso institucional, y el nuevo portavoz del PSOE, Luis Larroque, hicieron oídos sordos a los primeros ataques. "Va a hacer falta mucha habilidad y mucho diálogo en el nuevo ayuntamiento", dijo poste riormente Barranco.

Diálogo, transparencia y gobernabilidad fueron las palabras más pronunciadas en un pleno municipal marcado por la expectación y las novedades. El paisaje de los bancos era algo diferente al de 1983. Se advertía la fuerte renovación de AP, muchos de cuyos concejales prometieron cumplir con las obligaciones de su cargo. El "sí, juro", de Ramón Tamames fue seguido de murmullos.

No hubo fugas, cada concejal votó a quien estaba anunciado. Por temor a una novatada de última hora, los ocho concejales del CDS escribieron el nombre de su candidato con bolígrafo verde. En la tribuna del público vigilaban José Barrionuevo, Ana Tutor, Alberto Ruiz-Gallardón y Enrique Múgica, entre otros. Nadie consiguió la mayoría absoluta, y Barranco renovó su puesto de alcalde al encabezar la lista más votada el 10 de junio. Al recibir el collar y el bastón de mando, se convirtió en el 2452 alcalde desde que Alfonso XI creara el Ayuntamiento de Madrid en 1346.

Como ocurre una vez cada cuatro años, asistían todos los concejales de AP. Sabedor de la alta tendencia de AP al absentismo laboral, Barranco no se muestra preocupado por la teórica minoría de su partido.

"No me interesa ningún tipo de cambalache", añadió Barranco. "Propondré a los grupos amplios campos de consenso, pero a partir de unos objetivos irrenunciables para mí".

Más empleo y seguridad

En principio, las cuatro fuerzas políticas coincidieron ayer en pedir un plan de empleo juvenil, eliminar el chabolismo, coordinar los planes contra la inseguridad ciudadana y la droga, reducir el desequilibrio entre el norte y el sur de la ciudad. Pero también se marcaron algnas diferencias.

Tamames, tras lanzar un despiadado ataque al partido carrillista PTE-UC -ya sin representación municipal-, hizo hincapié en la presencia de las asociaciones de vecinos, usuarios y sindicatos en los órganos de gobierno. Tamames justificó la abstención de su grupo por no reunir el candidato socialista "las características para merecer el voto desde una posición nítidamente de izquierdas".

El estreno de Rodríguez Sahagún fue largo y fecundo. Pidió la reducción de competencias de la comisión de gobierno, la presencia en ella de todos los partidos; pidió el reparto proporcional de la juntas de distrito, el cambio de reglamento y más plenos -ahora hay uno mensual-. "Hay que dignificar la clase política", resumió.

El turno de la oposición lo cerró el candidato de AP. En un breve discurso, tras criticar al CDS -por la falta de pactos- y al PSOE por todo, exigió puestos en los órganos de representación exterior del Ayuntamiento, como cajas de ahorros y consejos escolares. Antes de sentarse, Alvarez del Manzano anunció que serán "alternativa permanente" al gobierno socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de julio de 1987

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