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LA CONSTITUCIÓN DE LOS AYUNTAMIENTOS

EA gana en Vitoria y San Sebastián

VICTORINO R. DE AZÚA Eusko Alkartasuna (EA) colocó ayer a sus candidatos José Ángel Cuerda y Xabier Albistur en las alcaldías de Vitoria y San Sebastián, respectivamente, con el único apoyo de su grupo municipal. Cuerda obtuvo 10 votos y Albistur siete, mientras que el resto de los grupos municipales votaba a sus propios candidatos o se abstenían. Los concejales electos de Herri Batasuna cumplieron, como ya habían anunciado, la fórmula de acatamiento a la Constitución. La nueva corporación de Bilbao, cuya alcaldía tiene asegurada José María Gorordo, del Partido Nacionalista Vasco (PNV), no quedará constituída hasta el próximo día 20, debido a una impugnación.

José Ángel Cuerda, un abogado de 53 años, dialogante y pacifista, inicia así su tercer mandato al frente de la corporación vitoriana. La gestión de Cuerda ha conseguido transformar una ciudad provinciana y sin aparente personalidad en una de las villas con más alto nivel de equipamiento urbano y menor especulación inmobiliaria de Europa. Casado, con cuatro hijos, Cuerda es una de las claves del éxito de EA en Álava, donde consiguió desbancar como primera fuerza en las Juntas Generales (parlamento provincial) al PNV.

Xabier Albistur, el nuevo alcalde de San Sebastián, sucede al peneuvista Ramón Labayen, cuyo grupo quedó en las elecciones en sexto lugar, por detrás de AP. Albistur, sociólogo y economista, sufrió durante la campaña la descalificación del alcalde saliente por no hablar euskera.

El pacto entre socialistas y peneuvistas funcionó con precisión. La abstención o el voto en blanco del PNV proporcionó a los candidatos del PSE-PSOE la casi totalidad de las alcaldías de la margen izquierda y de los municipios industriales del entorno de Bilbao, mientras los nacionalistas conseguían la mayoría de los ayuntamientos de Vizcaya y Álava. Sólo en Valle de Trápaga los ediles peneuvistas abandonaron la sesión para no colaborar ni siquiera pasivamente en la elección de un socialista, aunque manifestaron su respeto a la decisión de su partido. También se ha conocido un intento de negociación del PNV con HB en Baracaldo para impedir la reelección del alcalde socialista. La coalición abertzale no quiso colaborar.

Euskadiko Ezkerra (EE), en cambio, logró arrebatar a Herri Batasuna (HB) las alcaldías de tres municipios de Guipúzcoa, gracias al apoyo conjunto de EA y del Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE), que rompieron el principio de respeto a la lista más votada. Con esta operación se despeja el camino hacia el acuerdo de gobierno entre los partidos de Carlos Garaikoetxea y Juan María Bandrés en la Diputación Foral de Guipúzcoa. El pacto a tres bandas se produjo en Villabona, Andoain y Ordizia, donde la candidatura de HB había sido la más votada.

Los concejales y alcaldes electos de HB tomaron posesión después de contestar afirmativamente a la pregunta sobre su acatamiento a la Constitución. En algunos casos añadieron en voz alta que lo hacían "por imperativo legal" y en muchos otros dieron lectura durante la sesión a un comunicado en el que juran y prometer luchar por el reconocimiento de Euskadi como nación.

EA explica que se aplicará al cambio por vías pacíficas y democráticas de las disposiciones constitucionales que limitan los derechos de Euskadi, mientras los electos de HB advierten que cumplen el imperativo legal, que comparan con la obligatoriedad de jurar los principios fundamentales del Movimiento, "con rabia", afirman, "y en contra de nuestra voluntad, pero sin vergüenza y con dignidad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de julio de 1987