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Gonzalo Suárez aborda en 'Remando al viento' el mito de Frankenstein

La película, de alto presupuesto, se rueda en Madrid, Suiza, Llanes y Venecia

A 50 kilómetros de Madrid hay una espléndida finca con un pequeño castillo. Allí, de noche, Gonzalo Suárez ha hecho aparecer, en el reflejo de un cristal, al monstruo de Frankenstein. Suárez está filmando Remando al viento, la historia romántica de la auténtica creadora del monstruo, Mary Shelley. La película, con un presupuesto de 300 millones de pesetas, se rodará también en Suiza, Llanes (Asturias) y Venecia, Casi todos los actores son ingleses, y los que no lo son deben grabar en inglés. Así será más fácil vender el producto en Europa.

Mary es Lizzy McInnerny; el poeta Shelley, Valentine Pelka; Clara, Elizabeth Hurley; lord Byron, Hugh Grant, y Polidori, José Luis Gómez. El pequeño castillo de los alrededores de Madrid es el interior de la casa a orillas del lago Leman, en la que se reunieron, en 1816, Mary y Percy Shelley; Byron; Polidori, y Clara, la hermanastra de Mary, dando origen a las obras Frankenstein y El vampiro.El equipo de rodaje ha dado vida a esta casa, que está algo abandonada, pero tiene la huella de grandezas pasadas. A las nueve, antes de empezar a rodar, el equipo come en la cocina, donde caben ampliamente 30 comensales. Arriba, mientras tanto, maquillan a José Carlos Rives, el joven actor español que encarna al monstruo de Mary Shelley. Es un monstruo sin tornillos, tan hermoso como Suárez cree que la Shelley lo imaginó.

El guión es de Gonzalo Suárez, aunque la investigación previa es de su esposa, Hélène, y de Antonio Saura, hijo del cineasta Carlos Saura. Suárez, después de haberse sumergido en la historia real de aquellos personajes, está fascinado.

Imágenes alegres y diurnas

"Los actores tenían que ser jóvenes, porque lo realmente llamativo es que Mary Shelley escribió Frankenstein cuando tenía sólo veinte años", dice Suárez. "Fue una obra realmente premonitoria, porque las muertes que aparecían se fueron cumpliendo posteriormente. No es una película de terror; hay muchas imágenes alegres y diurnas... Quizá por ello es más inquietante".Ditirambo, La Regenta, Parranda, Reina Zanahoria y Epílogo son algunas de las películas de Gonzalo Suárez, que nació en Oviedo en 1934 y posee una irresistible vocación de escritor. La serie de televisión Los pazos de Ulloa también es suya. La fusión de cine y literatura a la que tiende Suárez se prolonga en Remando al viento. "Yo diría que en la adaptación de una novela hay menos fusión que en la escritura literaria de un guión para una película como ésta", dice, y se entu siasma: "Estoy contento con el guión; creo que la película no va a defraudar".

Gonzalo Suárez está espe cialmente satisfecho del trabajo de los actores. "¡Qué diferencia con los de aquí! Incluso los jóvenes como éstos son estupendos. Bien es verdad que los actores ingleses tienen fama de ser los mejores".

Alan Griffin, auxiliar de dirección, acaba de terminar sus estudios de dirección de cine y cuida muy especialmente el lenguaje de los actores. Se está rodando con sonido directo y ha de procurar que los pocos actores españoles que intervienen -Gómez, Rives, Asumpta Serna, Bibi Andersen- no tengan acento español. "José Luis Gómez es fantástico", dice Griffin. "Tiene muy buen oído y estoy consiguiendo que hable inglés con un ligero acento italiano".

En una noche de tormenta, el monstruo de Frankenstein ya ha hecho su primera aparición; poco a poco irá cobrando mayor realidad. Hoy ha sonreído a Mary Shelley desde la oscuridad. John Huston quería hacer su versión de la historia, aunque ha renunciado a ello; Ken Russell ha hecho Gothic sobre el mismo tema. "Es curioso", dice Suárez. "Parecería que Frankenstein estaba en el ambiente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de junio de 1987