Andrei Sajarov: "Es necesaria una amplia discusión pública sobre la reforma del Código Penal soviético"

El académico disidente espera que se libere a todos los presos de conciencia en la URSS

El académico soviético Andrei Sajarov, premio Nobel de la Paz, es partidario de que la URSS someta a discusión pública una revisión liberalizadora y democratizadora de su legislación penal y de su régimen penitenciario, según manifestó el científico y figura de la disidencia en una entrevista realizada por EL PAÍS en Moscú. En la URSS se ha formado una comisión para revisar el código penal, aunque cada república soviética tiene su propio código penal. Sin embargo, hasta ahora se han proporcionado pocos detalles sobre el trabajo y propósitos de esta comisión que, según ha manifestado el portavoz del Ministerio de Exteriores, funciona lentamente.

Andrei Sajarov, que regresó el pasado diciembre de la ciudad cerrada de Gorki (a 400 kilómetros de Moscú), tras casi siete años de exilio ilegal, parece tener intención de establecerse de modo permanente en Moscú, tal como lo atestigua la gran operación de acondicionamiento de su antiguo domicilio de la calle Chkalov.La puerta del apartamento, en un séptimo piso; está entornada, y en la sala desnuda trajinan dos pintores sobre, un andamio. Sajarov, que mañana cumple 66 años, nos recibe en la cocina, donde han sido arrumbados muebles dispares y objetos variopintos en tanto dura el remont (reparación, en ruso). La conversación, mantenida en un hueco libre junto a los fogones, es interrumpida de cuando en cuando por Helena Bonner, la esposa de Sajarov, quien en traje de faena pide a su marido que le alcance el martillo o se aparte de la corriente e aire. Bonner, que se pone a arreglar concienzudamente una rosca, interrumpe para hacer alguna precisión sobre la situación política o para quejarse del cuantioso número de personas que, según dice, "van a acabar con nosotros" a fuerza de cartas, llamadas telefónicas y visitas.

"Acogimos con gran interés la información de que va a revisarse la legislación penal que contempla castigos muy severos. Consideramos además importante que se revise, con objeto de suavizarlo y liberalizarlo, el régimen legal de trabajos forzados correctivos", afirma Sajarov.

"Sin embargo, es absolutamente necesario que este proyectó sea publicado y sometido a amplia discusión. Ahora en este período de transparencia informativa [glasnost], esta discusión podría tener más importancia que antes".

Cerca de 150 liberados

Sajarov, que goza de un gran prestigio a lo largo de un extenso abanico social en la URSS, dice haberse dirigido a Gorbachov en febrero de 1986 para pedirle que se procediera a liberar a todos los prisioneros de conciencia. Hasta el momento, señala, han sido liberados "cerca de 150", en un proceso que registró su cenit en febrero y principios de marzo pasado."Después surgió la impresión de que este proceso se había hecho más lento, pero no se ha interrumpido completamente, y por eso esperamos que continuará. y que en el curso de algún tiempo abarcará a un número mayor de gente. Esperamos que en algún momento se libere a todos los prisioneros de conciencia". Sajarov señala que no hay datos exactos sobre el número de prisioneros de conciencia existentes en la URSS. «Hay listas que incluyen aproximadamente 500 personas, gente cuyo apellido y caso, real conocemos. La cifra total puede ser algo mayor".

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Durante la reciente visita del primer ministro francés, Jacques Chirac, a Moscú, Sajarov expresó cierta decepción ante el ritmo de la política de perestroika (reestructuración) emprendida por Gorbachov. "Yo no he dicho que alrededor de Gorbachov haya gente dogmática. Seguramente la gente de su entorno, sus ayudantes más próximos, son gentes más propensas a la reforma que aquellos a quienes sustituyeron, pero el país en su conjunto tiene una enorme inercia. Éste es un enorme país, un difícil sistema que es difícil de cambiar. Y todo ocurre paulatina y contradictoriamente".

Acabar el proceso de liberación de los prisioneros de conciencia, mejorar las condiciones de emigración y libertad de residencia para los ciudadanos soviéticos y revisar la legislación penal y el régimen penitenciario son, según Sajarov, algunos de los objetivos prioritarios para evaluar el carácter real del proceso de perestroika en la URSS.

La perestroika, asevera Sajarov, "lleva en sí importantes decisiones sobre los cuadros, sobre los principios d e elección de los cuadros dirigentes en todos los campos de la vida. Ésta es una palanca fundamental, además de la política de transparencia, en manos de Gorbachov y sus seguidores. En el pleno de enero [del Comité Central del PCUS], Gorbachov presentó algunas importantes ideas sobre el tema de los cuadros, pero las decisiones del pleno fueron bastante más modestas en este campo. Espero que las propuestas se realizarán completamente".

En política internacional, Sajarov sigue insistiendo en que el tema más importante es la salida de las tropas soviéticas de Afganistán. "Es una guerra muy cruel. La Prensa mundial ha informado de bombardeos en hospitales. Esto es intolerable y no tiene que suceder".

Una Unión Soviética "más democrática y abierta" va en interés de Occidente, opina el científico, para quien las propuestas de desarme de Gorbachov deben ser abordadas con "confianza", pues para la URSS "es muy importante encontrar un camino para disminuir los gastos militares y la presión financiera de la carrera de armamentos".

Sajarov sigue siendo partidario de "deshacer el paquete" de armamento, desvinculando la negociación de las armas nucleares estratégicas de la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI) norteamericana, que considera "desestabilizadora".

Cree que en las conversaciones sobre los euromisiles habrá momentos difíciles y que Occidente insistirá en las garantías de seguridad. Considera importante que las propuestas soviéticas se hayan formulado siguiendo los cauces de propuestas occidentales anteriores, es decir, la opción cero. No cree Sajarov que deba advertir a Occidente de eventuales riesgos, ni cree que Occidente "de pasos arriesgados".

"Todo se desarrolla normalmente", señala.

Apoyo a Gorbachov

"Todas las formas de cooperación con la URSS son un apoyo a Gorbachov", puntualiza Sajarov, quien insiste en que "Occidente debe realizar una política que no perjudique su seguridad". "Occidente" afirma, "tiene que mantener aquellas garantías de seguridad que ya existen"."Desde mi punto de vista, las intenciones de Gorbachov son totalmente serias y sinceras. No todo depende de Gorbachov y sus partidarios. La vida es muy compleja y la situación en el país es difícil. El mismo proceso de perestroika se encuentra en un estadio inicial y es muy contradictorio. Así que no hay fundamento para abordar la situación de forma irreflexiva. No lo hay ni se le ha ocurrido a nadie hacerlo".

Hace pocos días Sajarov regresó de Gorki, donde estuvo unas semanas desmontando el apartamento en el que pasó su exilio.

Andrei Sajarov ha abandonado aquella casa, se ha dado de baja en Gorki y se ha registrado en Moscú. El científico no parece, tener miedo a que puedan volverle a enviar a la ciudad donde permaneció confinado. "Esto pertenece al pasado. Es poco probable. Por el momento todo marcha en otra dirección". El científico, que en su día contribuyó al desarrollo de la bomba de hidrógeno soviética, asegura tener dificultades para trabajar, aunque acude regularmente al Instituto de Física de la Academia de Ciencias.

No es que le impidan trabajar, sino que le faltan posibilidades de dedicarse a ello, nos explica. "La ciencia se desarrolla de modo muy rápido y complejo, y para no quedarse rezagado hay que dedicarse sólo a ella. Yo no he tenido nunca esa posibilidad. Siempre tuve otras cosas que hacer, sociales y no sociales. Es muy difícil recuperar el pasado. Hay problemas de edad y de psicología relacionados con el modo en que se ha desarrollado mi vida".

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