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España importa 120 automóviles de segunda mano al día para evitar al Tribunal de Justicia de la CE

España está autorizando la importación diaria de 120 automóviles de segunda mano procedentes de la Comunidad Europea (CE), en un intento de evitar ser llevada ante el Tribunal de Justicia por la Comisión Europea, que, sin embargo, considera aún insuficientes las medidas tomadas por el nuevo Estado miembro para acatar las disposiciones comunitarias. La Comisión ha enviado al Gobierno español un ultimátum para que se acople a las normas comunitarias.

Esta estadística fue proporcionada por representantes del Ministerio de Industria español a funcionarios del Ejecutivo europeo, con los que mantuvieron dos días de conversaciones técnicas en Madrid a propósito del levantamiento de las trabas puestas por la Administración española a la hora de consentir la entrada de coches de ocasión y de otros 20 productos menores comunitarios como la grifería o los cubiertos.Los precios relativamente bajos de los coches en la República Federal de Alemania, Bélgica y Holanda, y su rápida depreciación con el tiempo, explican que, a pesar de tener que abonar un arancel del 28% y un IVA (impuesto sobre el valor añadido) del 33%, sea rentable introducirlos en España para venderlos muy por debajo de su cotización en el mercado nacional. Expertos comunitarios estiman que el mercado, español puede absorber 30.000 vehículos usados al año, pero Industria teme que esta cifra pueda quintuplicarse, perjudicando las ventas de coche nuevos.

El ultimátum

En vísperas de Semana Santa, la Comisión Europea envió por primera vez al Gobierno español un ultimátum otorgándole un plazo de dos semanas para adaptarse a la normativa comunitaria en materia de importación de vehículos usados o, de lo contrario, llevaría a España ante la Corte de Luxemburgo.

Además de una exhaustiva contestación escrita, la reacción española consistió primero en permitir que los coches de segunda mano pudiesen ser revisados en cuatro nuevos centros de inspección técnica de vehículos (ITV) en Jaén, Zaragoza, Murcia y Mérida y en aceptar homologarlos aunque no proporcionasen los documentos suministrados por el TUF, un organismo alemán occidental de control técnico.

Hasta esa fecha, los coches sólo podían acudir para ser sometidos a revisión al ITV de Santander, donde, en la práctica, sólo se daba el visto bueno a vehículos procedentes y fabricados en la RFA y provistos de la documentación del TUF, motivo por el cual entre 1.700 y 2.000 automóviles llegaron a estar retenidos en ese embudo.Algunos rotativos españoles señalaron que otras partidas de automóviles obtuvieron, sin embargo, la indispensable luz verde en Cantabria gracias a las generosas propinas distribuidas por sus propietarios a los funcionarios de la ITV, pero Industria siempre lo desmintió.Actualmente, en Ojaiz (Cantabria) se pasa revista diariamente a 40 coches, mientras que en cada una de las otras cuatro ITV en funcionamiento en la Península se examinan 20 vehículos, que pueden, por ejemplo, pasar el control con documentación belga u holandesa traducida al castellano, motivo por el cual los exportadores de estos dos países, que junto con los alemanes occidentales habían presentado quejas en Bruselas, se declaran a grandes rasgos satisfechos. Más de 3.000 automóviles usados -sobre todo Mercedes, Volvo y BMW- han sido importados en los cuatro primeros meses de 1987 y el ritmo tiende a acelerarse.

Las únicas quejas de los exportadores conciernen a la prohibición de facto de importar automóviles que superen los cinco años de edad, que Industria desmiente rotundamente, y la costumbre española de homologar tipos de coches y no modelos.

Las concesiones españolas, sin embargo, no han convencido a los funcionarios de la CE, que tras regresar de Madrid mantuvieron una reunión para estudiar los próximos pasos a ciar, entre los que no está excluido un recurso ante el Tribunal de Justicia, porque, según fuentes comunitarias, el titular de Industria, Luis Carlos Croissier, "no ha cambiado suficientemente la práctica y no ha modificado su postura de fondo".

Las mencionadas fuentes se quejaron de la insuficiencia de la apertura española -ningún ITV ha sido abierto en las cinco primeras ciudades españolas- y expresaron también el temor de que el aligeramiento de los trámites de importación sea sólo provisional. En cuanto el Ejecutivo europeo disminuya su presión, señaló un funcionario de la CE, es probable que vuelvan a aplicar los antiguos criterios restrictivos, que no han sido derogados, pero esta interpretación es considerada malintencionada en España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de mayo de 1987

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