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"Yo apuntaba a una señal de tráfico declara el soldado que mató a una mujer de un tiro

Francisco Javier Suárez Martínez, el soldado acusado de la muerte de María Gabarrón, ocurrida en Madrid el 16 de abril, ha declarado a la agencia Efe que fue un accidente. "Yo apuntaba a una señal de tráfico y el cetme se disparó"."Creo que tenía el arma cargada y montada", añade; "sólo apuntaba a la señal y la señora cayó al suelo, pero no soy un asesino; sólo he tenido mala suerte, se me escapó un tiro".

Según Manuel Tuero, abogado defensor del soldado, las declaraciones del soldado se produjeron de modo fraudulento. El capitán de infantería de marina Enrique Horcajada, encargado por la Armada de la investigación, introdujo en la cárcel a una mujer como si fuera familiar del soldado. Una vez dentro, según la versión del ahogado, el capitán le pidió al soldado que contestara a lo que le preguntara aquella joven, que era periodista. El soldado manifestó que no quería aparecer en los periódicos, pero el capitán le convenció diciéndole que había declarado a su favor.

Francisco Javier Suárez, de 20 años, asturiano, cumple su servicio militar en la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid, en la calle de Arturo Soria, y estaba de guardia aquella tarde en la garita que da a la avenida de San Luis.

Los hechos ocurrieron sobre las 20.30. A esa hora, el matrimonio formado por Restituto Abejón, de 56 años, y María Gabarrón, de 50, paseaba con una hija frente al cuartel.

"Lo que más me decidió a confesar que había sido yo", explica el soldado, "fue pensar que algún compañero podía tener problemas por mi culpa. Cuando fui al despacho del capitán Horcajada no estaba muy decidido, pero en seguida me inspiró confianza y se lo conté".

Antes de hablar con el capitán Horcajada comentó con un amigo lo que le había pasado. "Sabía que al contárselo le ponía en un compromiso, pero necesitaba desahogarme porque no podía dormir", confiesa ahora Suárez Martínez.

Todo esto ocurría días después del suceso. En las vacaciones de Semana Santa el soldado disfrutó de un permiso y viajó a Gijón para ver a su familia.

Veinticuatro horas después del suceso, el capitán de Infantería de Marina Enrique Horcajada Schwartz fue nombrado encargado de la comisión investigadora dentro de la Agrupación de Marina.

"Como el juez encargado de la investigación no había ordenado detención alguna", manifestó el capitán Horcajada, "los soldados con permiso marcharon de vacaciones, lo que retrasó las investigaciones. Entre ellos estaba Francisco Javier Suárez".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de mayo de 1987

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