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Delle Chiaie afirma que Carrero Blanco le dio protección a él y a fascistas italianos buscados por atentados 'ultras'

El ex presidente del Gobierno español almirante Luis Carrero Blanco garantizó al ultraderechista Stefano delle Chiaie, en septiembre de 1973, protección y refugio para los fascistas italianos que se trasladaron a España huidos de la justicia de su país por su participación en atentados terroristas de extrema derecha que sembraron el terror en Italia. Según consta en el memorándum secreto en poder de Delle Chiaie -al que ha tenido acceso este periódico-, Carrero se entrevistó tres meses antes de su muerte, registrada el 20 de diciembre del mismo año, con Delle Chiale y el príncipe negro Valerio Borghese, inspirador del frustrado golpe de Estado de 1970 en Italia. En 1973, más de sesenta fascistas se encontraban refugiados en España y algunos de ellos todavía continúan en nuestro país.

El itinerario seguido en España por Delle Chiaie puede reconstruirse a partir del citado memorándum y de los testimonios proporcionados a este periódico por un ultra español muy ligado al terrorista negro italiano. Según estos testimonios, Delle Chiaie, máximo exponente de la denominada Internacional Negra, llegó por primera vez a España en 1952 para asistir a unos cursillos que organizaba el Frente de Juventudes, que solía invitar a miembros de organizaciones afines de países europeos y suramericanos.En 1956 fue expulsado de España por Franco, como reprelsalia a unas declaraciones ideológicas que realizó el líder de la extrema derecha italiana.

Delle Chiaie huyó definitivamente de Italia en 1970, año en el que se trasladó a España y creó con los ultraderechistas españoles una red secreta para acoger a los huidos de su país. Esta red de cobertura estaba formada por disidentes de diferentes grupos de extrema derecha españoles y se creó especialmente para acoger a los refugiados de Avanguardia Nazionale, según explica uno de los ultras españoles. Sin embargo, añade esta fuente, la red se desbordó y acogió también a muchos fascistas de Ordine Nuovo y de otras organizaciones de extrema derecha.

Entre 1972 y 1973 llegaron a reunirse en España más de sesenta fascistas italianos, después de los principales atentados negros que aterrorizaron a Italia. Entre los refugiados se encontraban algunos militares que participaron en el frustrado golpe de Estado del llamado comandante Borghese.

Entrevista con Franco

Según los testimonios citados, el príncipe negro se entrevistó con Franco y le solicitó refugio para los "exiliados italianos". Posteriormente -en septiembre de 1973-, Borghese y Stefano delle Chiaie se reunieron con el almirante Carrero Blanco, tres meses antes de que éste fuera asesinado por ETA. Carrero garantizó refugio y apoyo para los fascistas italianos siempre que éstos se comprometieran a no realizar actividades violentas en España.

Según afirma uno de los ultras de la red española, el director de los Servicios de Presidencia del Gobierno, el entonces coronel San Martín, mantuvo estrechos contactos con Stefano delle Chiaie. San Minartín fue condenado por el frustrado golpe de Estado del 23-F.

Los servicios secretos españoles utilizaron a los miembros más radicales de los grupos italianos -generalmente de Ordine Nuovo- en la guerra sucia contra ETA. Uno de ellos participó en el atentado que costó la vida al dirigente etarra José Miguel -Befiarán Ordeñana, Argala, uno de los organizadores del atentado a Carrero, motivo por el que fue insistentemente buscado por los servicios españoles que, de esta manera, vengaron el asesinato del almirante y marcaron el inicio de las actividades anti-ETA.

Los servicios secretos y la policía española: utilizarían a exponentes radicales y violentos de los grupos italianos en provocaciones ultras en los primeros años de la transición, según reconocen fuentes de la red española, que quieren precisar que ello se aprovechó para implicar a toda la extrema derecha en general.

Estas fuentes añaden que policías de la entonces Brigada Político-Social de Madrid frecuentaban la pizzería El Apuntamento, donde se reunían los italianos, buscando mercenarios para llevar a cabo provocaciones y atentados ultras. Uno de esos casos, comenta esta fuente, fue la captación de los jóvenes españoles que llevarían a cabo el asesinato de los abogados laboralistas de Atocha.

Base y propaganda

España sirvió no sólo de refugio sino de base de las actividades de los fascistas. Delle Chiaie aprovechó su estancia y contactos en España para iniciar numerosos contactos internacionales, especialmente con las dictaduras suramericanas, que posteriormente le servirían para sus actividades y de refugio al salir de nuestro país en 1977.

Delle Chiaie se entrevistó en España con el ex presidente argentino general Perón y con el secretario general de los sindi.catos peronistas, apellidado Rucci. En los funerales de Franco, el líder de la Internacional Fascista se entrevistó con el presidente chileno Augusto Pinochet, quien posteriormente le acogió en Chile.

Los fascistas italianos iniciaron en nuestro país una amplia labor de propaganda. Crearon la revista Confidencial, que se vendía en diferentes países, generalmente gobernados por dictaduras militares, y utilizaron los servicios de Radio Exterior de España para emitir programas de marcado carácter fascista que llegaban a Italia. El responsable de esas emisiones fue Vincenzo Vinciguerra, implicado en Italia en varias actos terroristas de extrema derecha.

Vinciguerra ha declarado a los jueces de Venecia que Licio Gelli, el jefe de la logia masónica Propaganda 2, organizó muchos atentados negros en la denominada estrategia de la tensión, donde también estaban implicados hombres de la Democracia Cristiana italiana.

Uno de los miembros de la red española explicó que desde España se intentó impulsar un movimiento político intemacional -"lo que llamábamos acción psicológica"-, para lo cual se utilizaron los contactos políticos en España y regímenes afines.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de abril de 1987

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