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EL JUICIO SOBRE EL SÍNDROME TÓXICO

Los barquitos

Los abogados del juicio de la colza no tienen nombre. El magistrado presidente, José Antonio Jiménez Alfaro, se dirige a ellos diciendo, por ejemplo: "Tiene la palabra A-19".Los abogados de la acusación particular han sido identificados en el proceso con la letra A seguida de un número. Los defensores, con la letra D y también un número. Y los letrados que representan a las empresas a las que se piden responsabilidades civiles subsidiarias, con las letras RC y seguidamente una cifra correlativa. Este sistema da lugar a frases curiosas, de este tenor: "Tiene la palabra el letrado D-5". "Hablo en mi nombre", dice D-5, "y en el de los letrados D-10 y D-25. En contra de lo que ha dicho A-1 en representación de A-20 y A-35..."

Avanzada la sesión, el presidente del tribunal decía ya solamente al dirigirse a los abogados:

-A-15.

Como los letrados sucesivos no deseaban preguntar al acusado sometido a interrogatorio, el aludido contestaba:

-Ninguna pregunta.

Jiménez Alfaro seguía:

-A-4.

Y el diálogo continúa:

-Ninguna pregunta.

-A-5.

-Ninguna pregunta.

A-6.

Ninguna pregunta.

A-7.

Ninguna pregunta.

Tal vez alguno estuvo tentado de terminar la ronda con más alegría:

-A-8.

-¡Agua!

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