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La universidad del País Vasco abre la vía del contrato laboral a su personal docente

Los profesores de la universidad del País Vasco se reincorporan hoy a su actividad tras dos semana de conflicto. La aprobación por parte del claustro de una modificación de los estatutos universitarios tendente a reconocer la figura del profesor contratado es la razón del regreso a la docencia tras la huelga. Diferentes comisiones discutirán a partir de ahora cada miércoles la reforma estatutaria aprobada, a fin de dotarla de pleno contenido.

La coordinadora de profesores creada al calor del conflicto saludó como una victoria el pronunciamiento del claustro universitario en favor de la vía del contrato laboral como forma de relación de los profesores con la Universidad. Este pronunciamiento obliga a la modificación de los estatutos de la universidad del País Vasco, que no habían contemplado esta manera de contratación del profesorado.

La universidad de Valencia aprobó en 1983 una resolución similar y decidió crear la figura del personal docente e investigador, que luego no ha llegado a cuajar. La ley de Reforma Universitaria (LRU) no contempla la figura del profesor contratado y regula exclusivamente los mecanismos del funcionariado docente.

Amplia mayoría

El pronunciamiento del claustro universitario vasco permite dar estabilidad laboral a la mayoría de su personal docente. De los 2.153 profesores de la Universidad vasca, sólo 632 son titulares permanentes. El resto estaba abocado a cumplir precipitadamente los plazos para ingresar en el funcionariado docente, que expiran en septiembre del presente año.Portavoces de la Coordinadora de Profesores afirman que la nueva figura, que fue aprobada por una amplísima mayoría de votos, resuelve la situación laboral de indefensión y vacío a la que estaban sometidos los profesores, y se pronuncian por la creación de comisiones de evaluación que permitan un control de la actividada docente de los contratados, a los que recomienda, en cualquier caso, la realización de tesis doctorales.

La creación de esa nueva figura permitirá salir de la situación de relativo colapso que ha vivido la Universidad vasca en los últimos años y puede también ofrecer soluciones a algunos de sus problemas más acuciantes. Miembros del profesorado universitario recuerdan ahora que la introducción de la lengua vasca en la Universidad a un ritmo acorde con las demandas sociales era imposible con los ritmos de creación de profesorado previstos en las leyes orgánicas y en los estatutos universitarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de marzo de 1987