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TRIBUNALES

El fiscal acusa de cohecho a un procurador denunciado por una oficiala de un juzgado

El Juzgado de Instrucción número 31 de Madrid dejó ayer visto para sentencia el juicio contra el procurador José Pedro Vila Rodríguez, para quien el fiscal solicitó 30.000 pesetas de multa como presunto autor de un delito de cohecho. La funcionaria Dolores Sancho Silvestre se ratificó en que el citado procurador le ofreció a ella y al agente judicial remunerar una diligencia.

Los hechos que dieron origen a esta causa guardan relación con la decidida actitud contra la corrupción mantenida por Sancho Silvestre, oficial interina del Juzgado de Primera Instancia número 7 de Madrid, que en el período de dos meses del pasado año presentó tres denuncias relacionadas con la entrega o cobro de astillas [cantidades ilegales percibidas en los juzgados] (veáse EL PAIS del 25 de mayo de 1986).El 4 de abril de 1986, Dolores Sancho formuló denuncia ante el juez de guardia, al que relató que, tras una diligencia de embargo realizada ese día, el procurador José Pedro Vila Rodríguez -en cuyo automóvil regresaba la oficial, el agente judicial y la abogada-, en un momento dado manifestó a los dos primeros: "mañana os pago", a lo que el agente contestó: "esto no hay que pagarlo".

En la vista oral celebrada ayer, y en respuesta a la representante del Ministerio Fiscal, el procurador reconoció que pronunció la frase señalada u otra similar, pero ofreció la versión de que hacía referencia al pago de las tasas legales que pudiera tener pendientes en el juzgado. En apoyo de esta versión argumentó que, durante el trayecto en su vehículo, se habló de la ley de tasas, que se estaba debatiendo esos días en el Parlamento, y de ahí que dijera aquellas palabras.

Aunque tanto el agente judicial José Martínez Víllaverde como la letrada Carmen Gómez Garcés avalaron con su testimonio esta versión, la declaración de Dolores Sancho dejó claro que las tasas sólo las percibía el secretario, por lo que no era normal que el procurador se dirigiera a los dos funcionarios para anunciarles que les pagaría. La fiscal mantuvo la acusación de cohecho.

El abogado pidió la absolución del procurador. Lamentó que la denuncia, archivada dos veces por el titular del juzgado, Pedro Pozuelo, fuera asumida por el fiscal, que insistió en la celebración del Juicio. En cuanto al fondo del asunto, negó que la figura del cohecho fuera aplicable a la conducta de su defendido, ya que, incluso aceptando la tesis de la denunciante, "la entrega de regalos para la obtención de un acto justo" no es delito, ya que para que exista el cohecho "es necesario que las dádivas tiendan a corromper al funcionario para que realice", dijo, "un acto injusto o delictivo".

Por otra parte, en la investigación judicial realizada durante esta semana sobre los subasteros, han aparecido grupos como el conocido por La machina, y los nombres de José Luis Palacios, María Ángeles de las Heras, José Sánchez Gordillo, Enrique Prieto Nieto, Gerardo Fernández Sanromán y Eligio Alonso. Se ha conocido también que el juez competente rechazó el intento de personación en la causa del Sindícato Libre e Independiente de Funcionarios de la Administración de Justicia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de marzo de 1987