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Graves divisiones en las organizaciones empresariales por el convenio general del metal

La posibilidad de un convenio estatal para el metal firmado por UGT y Confemetal ha provocado una fuerte división en la CEOE. Las condiciones en que aparentemente se va a suscribir el convenio contravienen la circular sobre negociación colectiva dictada por la patronal. Sectores importantes de la confederación empresarial temen que el acuerdo provoque serios problemas en otros sectores por lo que califican de "efecto dominó". Para hoy está prevista una reunión en Madrid de 20 asociaciones provinciales del metal, que debatirán si permanecen en Confemetal. El convenio está prácticamente pactado entre Carlos Pérez de Bricio, presidente de Confemetal, y Antonio Puerta, secretario general de UGT del metal.

La posibilidad de un acuerdo entre Confemetal y UGT para un convenio de sector ha provocado un fuerte malestar dentro de la organización empresarial. Salvo en los órganos directivos de Confemetal, el anuncio de un acuerdo de principio para el convenio general del sector, provocó ayer una reacción de malestar en las patronales y en la cúpula empresarial.Según algunas versiones, aunque José María Cuevas, presidente de la CEOE, ha evitado pronunciarse públicamente al respecto, ha mostrado a sus colaboradores su preocupación por el curso de los acontecimientos y, sobre todo, la división que puede producirse en la confederación del metal.

El convenio general del metal está prácticamente suscrito. Un despacho de la agencia Efe daba a conocer en la noche del martes el principio de acuerdo entre las dos organizaciones. Minutos después, UGT y Confemetal obligaban a la agencia a desmentir la noticia, aunque ayer en medios empresariales se seguía insistiendo todavía en que la información difundida por Efe respondía en esencia a la verdad.

Sin embargo, Confemetal y UGT acordaron que la noticia apareciera como una oferta de la patronal, en vez de un principio de acuerdo, para no herir susceptibilidades en la federación metalúrgica de CC OO.

El principio de acuerdo recoge una subida del 8% para aquellos trabajadores con salarios anuales por debajo de 740.000 pesetas, e incrementos de entre el 6% y el 8% para aquellos que estén entre esta cantidad y 750.000 pesetas. A partir de las 800.000 pesetas anuales la subida sería del 6%. En esencia eso significa que una de las peticiones de los sindicatos, el salario mínimo garantizado, se cumpliría.

Cláusula de revisión

En el sector hay unos 200.000 trabajadores con salarios en torno a 740.000 pesetas; otros 150.000 perciben entre 740.000 y 800.000 pesetas, y 350.000 empleados superan estos ingresos anuales.Para 1988 el incremento salarial sería del 3,6%, con una inflación prevista del 3%. En ambos casos, se prevé cláusula de revisión salarial en los términos pactados en el Acuerdo Económico y Social (AES). El centenar largo de categorías profesionales se reducen a ocho grupos, y la jornada disminuye en 10 horas en 1987.

Según fuentes de la CEOE, el principio de acuerdo no cumple con la circular sobre negociación colectiva enviada a todas las organizaciones miembro, en la que se recomendaba que no se pactaran subidas salariales por encima del 5%. Sin embargo, las mismas fuentes advirtieron que la CEOE no intervendría en este convenio, aunque reconocieron que existía un acusado malestar entre los órganos directivos empresariales, que temen que el ejemplo de Confemetal cunda en otros sectores. El convenio, afirman estas fuentes, puede suponer la desaparición de multitud de pequeños talleres del metal que no podrán asumir estas subidas.

Como expresión de este malestar, 20 asociaciones empresariales se reunirán hoy en Madrid y debatirán su salida de la patronal del metal. Entre ellas, se encuentran las de Madrid, Valladolid, Zaragoza, Sevilla, Cádiz y Albacete, que no están conformes en la forma en que se han llevado las negociaciones.

Lo que decidan hoy estas asociaciones tiene una gran trascendencia, no tanto por lo que signifique para el convenio sino porque en el fondo lo que se cuestiona es la representatividad de las organizaciones empresariales, y la capacidad de negociación y autonomía de estas asociaciones.

La ejecutiva de UGT, que en su momento aconsejó a la federación del metal que no firmara el convenio, ha dado el visto bueno a este principio de acuerdo, por entender que cumple con el mandato del comité confederal. Por su parte, Juan Ignacio Marín, secretario general del metal de CC OO, adelantó ayer la intención de su sindicato de no suscribir el convenio.

Acuerdo en Barcelona

Mientras tanto, CC OO y UGT llegaron a un acuerdo con la patronal metalúrgica, a las 6.30 horas de la madrugada de ayer, para la firma del convenio provincial del metal de Barcelona. El acuerdo se firmó con un aumento salarial del 6% sobre tablas y del 6,5% en primas, lo que supone un incremento global del 6,7%, con una claúsula de revisión en caso de que se supere el 5% de la inflación.El acuerdo, que añade la reducción de jornada en cuatro horas para este año y la supresión de la cláusula de descuelgue, significa automáticamente la desconvocatoria de la huelga de 24 horas anunciada para hoy por CC OO en la provincia de Barcelona, así como la convocada por UGT para el día 17.

El convenio provincial del metal de Barcelona afecta a 180.000 trabajadores, es el tercero en importancia numérica, tras los convenios estatales del textil y de químicas, y es la pauta para muchos otros sectores y para convenios de empresa.

También ayer se firmó el convenio de la empresa Roca Radiadores, con una plantilla de 5.000 trabajadores. El acuerdo prevé un aumento salarial del 6,75% para este año, con cláusula de revisión al 5,75% y un punto por encima del IPC previsto para 1988.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de marzo de 1987

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