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El primer ministro de Kazakistán reconoce que hubo dos muertos en Alma Ata

Alma Ata / Moscú

Dos personas, una de ellas bajo los efectos del alcohol, resultaron muertas y otras 200 heridas en el curso de los disturbios nacionalistas de diciembre pasado en Alma Ata, según declaró ayer el primer ministro de Kazakistán, Nursultan Nazarbayev.

Al menos 3.000 personas tomaron parte en estas violentas manifestaciones, precisó Nazarbayev a los primeros periodistas occidentales autorizados a viajar a la capital de Kazakistán desde los acontecimientos ocurridos los pasados días 1,7 y 18 de diciembre, tras el nombramiento de un ruso, Guennadi Kolbine, para reemplazar a Dinmujamed Kunaiev, natural de Kazakistán, a la cabeza del partido comunista de esa República. La anterior versión oficial, del ministro adjunto soviético de Asuntos Exteriores, VIadimir Petrovski, hablaba sólo de algunos centenares de manifestantes y de un muerto.

Nazarbayev dijo que 100 personas fueron detenidas. Tres han sido condenadas a penas de cárcel o de campos de traba o y 28 están siendo aún investigadas.

Por otra parte, el disidente soviético Alexander Ogorodnikov, encarcelado desde 1979, va a beneficiarse de una medida de libertad anticipada, señalaron ayer fuentes oficiales soviéticas. Este militante ortodoxo, fundador de un seminario cristiano de filosofía religiosa, es uno de los 14 presos de conciencia cuyo caso ha sido denunciado por el académico Andrei Sajarov.

En contra de lo afirmado el martes, un portavoz del ministerio anunció ayer que Ogorodnikov "figura ahora en la lista" de los detenidos que han sido o están punto de ser puestos en libertad. Condenado por vez primera en 1979, por "parasitismo", a un año de trabajos forzados, Ogorodnikov, de 36 años, no recobró nunca la libertad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de febrero de 1987