Deterioro de las Cortes
Comparto la preocupación de Jordi Solé Tura (EL PAÍS, 6 de febrero) por el deterioro de las Cortes Generales y los partidos políticos, y coincido en la necesidad de modificar el sistema electoral, y especialmente el sistema de listas cerradas y bloqueadas.Sin embargo, me llama la atención que plantee como una posible revitalización del sistema la introducción del sistema mayoritario, que, según él, produciría casi los mismos efectos generales. Sería clarificador que explicase cuál es el tipo de sistema mayoritario que propone: el mayoritario puro con distrito unipersonal (en sus distintas variantes, Francia, Reino Unido ... ), el mayoritario corregido (sistema de la II República española), el mayoritario puro con circunscripción provincial...
Todos ellos presentan serios inconvenientes. Suponiendo que se refiera al mayoritario con circunscripción provincial aplicado a las cuatro últimas elecciones legislativas, hubiera dado la siguiente composición del Congreso en los años 1977, 1979, 1982 y 1986, respectivamente: UCD: 215, 175, 0, 0; PSOE: 109, 158, 302, 287; AP: 0, 0, 31, 36; PNV: 17, 17, 17, 17; CIU: 9, 0, 0, 71 CDS: 0, 0, 0, 3. Total, 350 en todas las elecciones.
No creo que a la vista de estas cifras se pueda decir que produciría casi los mismos efectos generales. Y un dato más: ¿se ha parado a pensar el señor Solé Tura, diputado comunista en varias legislaturas, que con un sistema mayoritario las minorías ven casi imposibilitado el acceso al Parlamento? Con un sistema mayoritario, el partido comunista sería un partido extraparlamentario, y Solé Tura no hubiera sido diputado ni ponente constitucional. Refórmese el sistema, pero no para hacerlo mayoritario, sino más proporcional y, en definitiva, más justo. Javier Molina.


























































