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La danza española deja huella en el concurso de Lausana

La 15ª edición del concurso de jóvenes bailarines de ballet de Lausana terminó el domingo con una conclusión unánime: los jóvenes de 15 a 18 años se presentan cada vez con un mayor nivel técnico, lo que hace muy dificil una evaluación donde se busca, sobre todo, la promesa y las condiciones aún verdes que pueden devenir en futuros grandes profesionales de la danza clásica. Tres españoles -Virginia Gluck, María de Torvik y José Carlos Martínez- recibieron galardones.

Los periódicos locales se han hecho eco de la presencia española junto a la de China, Japón y Francia, por su número y pujanza. El palmarés, que como siempre no pudo contentar a todos, fue, al decir de Víctor Ullate, que concurrió acompañando a sus cuatro discípulas, "justo y equilibrado".Lo más discutido ha sido el Grand Prix de Lausana con medalla de oro. Lo obtuvo Yilei Cai, de la República Popular China, quien salió a comerse la escena desde la primera vez, arrancando una exclamación colectiva con sus dobles giros en el aire y sus saltos espectaculares, pasmosamente centrados en equilibrio. Algunos ortodoxos de vieja guardia ni siquiera le aplaudieron, considerando que eso era "un circo acompañado de música"; otros, sin embargo, elogiaban hasta su físico menudo y magro: "Es como un colibrí, despliega alegría".

Los otros galardones principales recayeron en Larisa Fanlo (Argentina), Dana Fouror (Australia), Takako Iyoku (Japón) y José Carlos Martínez (España), que hace su formación en el centro Rosella Hightower, de Cannes, con la tutela del profesor José Ferrán.

Los dos premios al nivel profesional fueron otorgados al suizo Frederic Gafner y al inglés Michael Cassidy. Gafner arrebató a la concurrencia con un solo de Cinco tangos creado por el holandés Hans van Manen sobre música de Astor Piazzola. Otra bailarina china, Yan Chen, obtuvo el premio de la Fundación de la Danza de París.

Las españolas Virgina Gluck y María de Torvik obtuvieron, junto a otras cinco finalistas, un premio de algo más de 1.000 francos suizos (unas 83.000 pesetas), medalla y diploma. Esto equivale a unos puestos finales entre el noveno y el undécimo lugar, lo que no está nada mal, según comentó a este periódico un miembro del jurado, contando con que eran las más jóvenes participantes y, que pisaban por primera vez un escenario en un teatro repleto de público.

La danza española ha estado de moda en todo el evento. Muchas de las concursantes se interesaron por la enseñanza clásica en España y naturalmente por el baile tradicional español.

A partir de hoy, en el mismo teatro de Lausana donde se ha celebrado el concurso, comienza a presentarse Mario Maya y su companía con un espectáculo que tiene de todo, desde el más tradicional flamenco hasta sobrias incursiones en la modernidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de febrero de 1987