Ir al contenido
_
_
_
_
GENTE

Henryk Szeryng,

afamado violinista mexicano de origen polaco, sacó de quicio a los espectadores del Tercer Festival de Música de Canarias, para los que ha actuado estos días en Tenerife y Gran Canaria, informa Carmelo Martín. El que fue delegado musical en la Unesco y destacado luchador antinazi en la Alemania de Hitler, no dejó pasar una al público que acudió a su concierto. El músico no perdonó en sus intervenciones ni el ruido del vuelo de una mosca. En uno de sus conciertos -ordenó que se encendieran las luces de la sala para fichar a los revoltosos. No satisfecho, exigió a los organizadores la expulsión de la sala de un asistente que osó hablar en voz baja. Otras dos personas, una de ellas periodista, fueron desalojadas bajo la sospecha de obtener fotos y grabar el recital. Szeryng, no obstante, consiguió tocar concentrado.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_