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El Reino Unido adjudica a la Boeing sus sistemas de radar aéreos

El Gobierno británico antepuso ayer eficacia a patrioterismo y decidió adjudicar, "a regañadientes", la construcción de sus defensas aerotransportadas de alerta y control a una firma norteamericana, Boeing, en detrimento de la General Electric del Reino Unido. La oposición acusó al Gobierno de entregar a Estados Unidos "el monopolio mundial" de los sistemas de radar aerotransportados.

La decisión, recibida ruidosamente por los diputados, fue anunciada en la tarde de ayer en la Cámara de los Comunes por el secretario de Defensa, George Younger. Previamente, el Gabinete en pleno, presidido por la primera ministra, Margaret Thatcher, había dado luz verde al proyecto Airborne Warning and Alert Control System (AWACS), de la Boeing.

"Contra mi voluntad y a regañadientes", dijo Younger, "he decidido que ha llegado el momento de cancelar el programa Nimrod de sistemas de alerta aerotransportada, a pesar de la inversión de 660 millones de libras (unos 132.000 millones de pesetas) realizada hasta el momento".

La decisión británica supone que la Boeing suministrará seis aviones equipados con el sistema AWACS EJA, a un costo de 860 millones de libras (unos 172.000 millones de pesetas). Los dos primeros aviones serán entregados en 1991.

Younger se lamentó de la decisión que había tenido que tomar en aras de la eficacia de la defensa activa del Reino Unido.

"La decisión que acabo de anunciar no ha sido fácil, y me hubiera gustado poder anunciar la contraria. Sin embargo, ésta es la única decisión posible si la Royal Air Force (RAF) tiene que disponer con urgencia del equipo necesario para defender este país", manifestó.

Decisión "triste y mala"

Por su parte, el responsable de Defensa en el Gabinete laborista en la sombra, Denzel Davis, calificó la decisión de "triste y mala". "Mala", añadió, "porque, en última instancia, la defensa de un país sólo puede construirse sobre la potencia de su base industrial y tecnológica". "El Gobierno", dijo el dirigente laborista, "ha entregado a Boeing un monopolio mundial en el campo de los sistemas de alerta aerotransportados".En su contestación, Younger puso de manifiesto que los resultados de las pruebas finales realizadas con el Nirnrod quedaban "muy por debajo de los niveles requeridos por la fuerza aérea británica".

Observadores políticos consideran que el Gobierno no pagará un alto precio político por su decisión de comprar el AWACS norteamericano en lugar del sistema británico, contrariamente a lo que ocurrió con el caso de los helicópteros Westland, que costó la salida de dos ministros.

Boeing ha prometido la creación de 4.500 nuevos puestos de trabajo en el Reino Unido para compensar la pérdida de los 2.500 que costará a General Electric la pérdida del contrato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de diciembre de 1986