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El proyecto de Bofill sobre el paseo marítimo cambiará la fisonomía de La Coruña

El vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, asistirá hoy en La Coruña a la apertura de la exposición del proyecto del paseo marítimo elaborado por Ricardo Bofill y que pretende potenciar la actual relación de la ciudad con el mar. En palabras del alcalde, Francisco Vázquez, del PSOE, será "la obra de más envergadura desde que se derribaron las murallas, en el siglo XVIII".

La exposición será la primera oportunidad de los coruñeses de conocer las directrices de un plan de actuación que intenta devolver los trozos de mar ocultados por la ignorancia o la especulación y que afectará a entorrios tan representativos como el de la torre de Hércules o el de las galerías de la Marina.El proyecto pretende completar la relación urbanística de la ciudad con el mar, intentado devolver a zonas como la Ciudad Vieja el contacto visual con el Océano.

El trabajo encargado a Bofill afectará a unos 200.000 metros cuadrados del término municipal y "marcará la configuración de la ciudad y establecerá las pautas urbanísticas hasta el año 2000", según Antonio Vázquez Liñeiro, miembro del estudio que a realizado el primer trabajo de campo para el equipo de Bofill. La obra prevé la reordenación de todos los terrenos por los que discurre, desde el centro hasta Riazor, con unos cinco kilómetros de recorrido, reordenación que en algunos casos sería conflictiva, por afectar a zonas verdes o exigir expropiaciones espectaculares. Arranca en pleno centro, en la avenida de la Marina, y convertiría la actual dársena en una plaza de agua, cerrada y rodeada de construcciones porticadas para equipamientos comerciales y de ocio, ganando al mar una nueva dársena y un muelle deportivo. Desde aquí se iniciaría un paseo que bordearía el mar por la cota natural del terreno, atravesaría unos 30.000 metros cuadrados hoy utilizados por instalaciones militares, respetaría los cementerios de San Amaro y Británico y convertiría en públicas las riberas que algunos de los varios complejos deportivo-recreativos disfrutan ahora en privado. También reservaría el entorno de la torre de Hércules para un gran parque celta y moriría en Riazor.

Sin fecha ni presupuesto

No hay, sin embargo, fecha de iniciación de las obras ni presupuesto para acometerlas. Se espera conseguir el dinero con las inversiones que atraigan algunos aspectos concretos del proyecto y el propio prestigio de su autor, y de aportaciones del Ministerio de Obras Públicas.El proyecto en sí no ha creado polémica, entre otras razones porque no ha sido dado a conocer apenas. Sin embargo, la oposición municipal ha calificado su lanzamiento de "mera operación de magen". El concejal Pedro Arias, ex responsable de la Hacienda municipal, señala que en el Plan General de Urbanismo sólo se prevé una construcción de dos kilómetros y medio de viales, en dos fases consideradas no urgentes, y que en el presupuesto de inversiones para 1987 no hay ninguna partida prevista para el paseo, "ni la puede haber, al menos hasta 199V, afirma Arias, "puesto que las operaciones crediticias han endeudado al Ayuntamiento hasta esa fecha".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de diciembre de 1986